Derecho del trabajo y relaciones laborales

Derecho del trabajo y relaciones laborales

martes, 26 de abril de 2011

GLOBALIZAR LAS NORMAS LABORALES

En México y el mundo entero estamos viviendo desde hace unas décadas el fenómeno de la globalización, en cuanto a comercio, cultura, educación, medios de comunicación, modas y muchos otros aspectos, fenómeno que nos obligan a ser más competitivos en muchas circunstancias, entre ellas, y una de las más importantes, la laboral.

Los grandes corporativos transnacionales se expanden alrededor del mundo para realizar sus operaciones y esto conlleva la necesidad de contratar personal calificado que por lo menos hable dos o tres idiomas, y de preferencia con altos niveles educativos, con especialidades o maestrías, y si son cursadas en el extranjero mejor, claro,  esto abre un panorama global de los profesionistas, y facilita su desarrollo en corporativos transnacionales.

Todo esto suena muy bien, y de hecho es una realidad actual a la que todos nos debemos incluir, los empleos son para los más preparados, incluso, no necesariamente de una manera académica, sino con una mano de obra calificada y mentalidad global, no solo para  altos ejecutivos, sino para todos las personas que participen en una economía formal o informal. Un ejemplo claro, son los ingenieros que contratan en la empresa BOEING, fabricante de aviones, que tiene un grupo elite de ingeniería compuesto de puros ingenieros egresados del Instituto Politécnico Nacional de México, o a contrario sensu, la empresa BAY INELECTRA, constructora que opera en México y cuenta con un comando de personal obrero noruego, esto nos da a pensar que incluso trabajadores con grado de conocimiento técnico, como un albañil, un electricista, o cualquier trabajador debe de pensar y actuar en una realidad global.

La globalización es un fenómeno que en las ultimas décadas se ha acentuado más aceleradamente, sin embargo, y más en nuestro país podemos observar que desde hace mucho tiempo se presentaba ya en los trabajadores mexicanos y de otras nacionalidades, basta con observar a los jornaleros mexicanos que buscaban y buscan ir a trabajar a Estados Unidos por un mejor salario, o a los españoles que llegaban a territorio mexicano de la misma manera en busca de oportunidades a raíz de la inestabilidad social que trajo consigo la guerra civil española, o también el caso de los inmigrantes italianos, españoles o franceses que llegaban a Argentina para explotar un comercio textil y ganadero.

El problema de todo esto lo encontramos cuando vivimos una globalización fragmentada, cuando puede ir a otro país una artesanía nacional, pero no así el artesano que la realiza, cuando un corporativo parte de un país por inestabilidad económica, y se establece en otro al que no pueden ingresar libremente las personas a las que tenia contratadas como trabajadores, y es así la dinámica que nos encontramos en la globalización actual.

Otra de las problemáticas, para mi criterio mas grave, es que cada vez es más difícil emprender un negocio por una persona común ya que se tendrá que enfrentar a los grandes corporativos, las tiendas de conveniencia, misceláneas, farmacias, papelerías, restaurantes, tiendas de ropa, o almacenes son propiedad de grandes corporativos sin rostro, ya no podemos hablar con el dueño de ningún negocio, por que  cada vez es más frecuente que ese negocio no tenga un dueño como tal sino un consejo de administración.

Por todo lo anterior es muy importante comenzar a crear normatividades globales, a las que los países se tengan que someter sin violar su soberanía, pero si con el motivo de un bienestar común, si se quiere participar en un comercio global, tendremos que establecer ciertos lineamientos, dar las mínimas garantías, sobre todo en el tema social, un cajero de Mc Donalds tiene que tener los mismos derechos en Estados Unidos, que en Argentina, o Guatemala, las mismas garantías de bienestar social, en este sentido la Organización Internacional del Trabajo ha procurado establecer convenios para regular a todos los  países que integran la Organización de las Naciones Unidas, pero la falta de obligatoriedad de dichos convenios es lo que impide que sean efectivos los mismos, cada país ratifica el convenio que no le incomoda, y de esta manera no podemos regular ni los mínimos legales.

La globalización actual aun no esta lo suficientemente desarrollada como para poder participar todos en igualdad de condiciones, si ya se están traspasando las fronteras comerciales, educativas, sociales, y comunicativas, nos falta aún poder romper con las fronteras políticas, demográficas y sobretodo, desarrollar una mentalidad global.

Si en Europa ya dieron el primer paso unificando su moneda y dando un libre transito a sus habitantes, es momento de seguir con la tendencia en América, si bien es cierto que en Sudamérica cuentan con un MERCOSUR, y en Norteamérica contamos con un TLC, cierto es también, que es momento de unificar criterios, y ampliar derechos, dar mayores facilidades para un desarrollo comercial, abrir las puertas a la mano de obra calificada dándole igualdad de circunstancias, olvidarnos de la nacionalidad para cuestiones laborales y comerciales, y darle solo importancia a lo importante, como la productividad, la competitividad y la honestidad con que se desarrollan las personas.

También así, es momento que dotemos a la OIT con elementos para que las naciones acaten como obligatorios  los convenios de dicha organización, sin el pretexto de perder su soberanía, esto lo podemos realizar mediante permisos de comercio internacional, que se otorguen cuando se cumplan con las garantías mínimas que nos establecen las Normas Internacionales de Trabajo, y por supuesto engrosar dichas normas con convenios nuevos encaminados a una equidad de los factores de capital y trabajo y sobre todo una igualdad laboral global.


POR EL DERECHO A TRANSITAR, LABORAR Y COMERCIAR LIBREMENTE DESDE ALAZKA HASTA LA PATAGONIA.






Lic. VALENTE QUINTANA P.
Asociación Latinoamericana
de Protección al Trabajo A.C.