Detente un segundo aunque los demás sigan corriendo, observa con detenimiento al mundo y su contenido, cuestiona su organización, pregúntate si funciona de la manera correcta, o analiza los modelos económicos, políticos y sociales con que vivimos día a día, tal vez los encuentres correctos o tal vez no, pero siempre cuestiónalos, y no des por sentado nada. Usa tu cabeza y tu imaginación para cumplir con tus metas y objetivos, no juzgues al de a lado por recorrer un camino diferente al tuyo, hay millones de caminos diferentes y acertados, trabaja en lo que quieres que nada llega solo, pero encuentra el trabajo que te mantenga pleno y feliz, haz lo que quieras de tu vida sin lastimar a los demás y busca siempre dejar un legado por el cual te recuerden las generaciones siguientes, que en esta vida solo estamos de pasada. Piensa en todo, cuestiona todo, analiza todo, y vive sobre todo para ti y para los tuyos, puedes estudiar una carrera, casarte y tener hijos por que así lo dicta la sociedad, o lo puedes hacer por que sea parte de tu plan de vida, pero ese es solo un camino de millones que pueden ser correctos y acertados, PERO DETENTE UN SEGUNDO Y PIENSALO
Por el Profesor Valente Quintana, especialista en derecho del trabajo y relaciones laborales.
Derecho del trabajo y relaciones laborales
lunes, 29 de agosto de 2011
martes, 16 de agosto de 2011
LA IMPORTANCIA DE LA CAPACITACIÓN; Por Valente Quintana P.
Las empresas hoy en día dependen de muchos factores para su supervivencia, unos controlables y otros no tanto, entre los que si lo son, encontramos la capacitación de sus trabajadores. La capacitación no es un tema novedoso, sino todo lo contrario, podemos encontrar que la capacitación es tan antigua como el propio ser humano, la encontramos en las corporaciones romanas, en los gremios medievales, o es más, incluso la encontramos desde la era de piedra cuando el hombre de las cavernas transmitía el conocimiento de cómo fabricar y dar uso a ciertos utensilios provenientes de la naturaleza, luego entonces, la capacitación siempre ha estado presente para aprender a hacer ciertas tareas por más básicas que sean, viéndolo desde ese enfoque comprenderemos con mayor facilidad como actualmente en un negocio es fundamental brindar capacitación cuando las tareas son tan especificas, siendo estas operativas, o administrativas.
Si estamos dispuestos a emprender un negocio, algo que tenemos que tener muy claro es que seguramente necesitemos personal calificado para hacer de nuestra empresa lo más productiva posible, y la manera de obtener un personal calificado, es haciendo un proceso de reclutamiento y selección orientado al perfil de trabajadores que por naturaleza del negocio necesitemos, y por supuesto, que acrediten con los certificados o constancias correspondientes las aptitudes, conocimientos y destrezas necesarias para cada puesto de trabajo, pero eso no es todo, una vez que contemos con los nuevos reclutas, tenemos la necesidad y obligación de brindarles una capacitación acorde a las funciones y tareas que desempeñaran en nuestro negocio, que como bien suponemos, cada negocio por más parecido que sea a los de su propio sector, tiene puntos finos diferentes en la manera de operación.
En un principio mencionamos que uno de los factores controlables de un negocio es la capacitación de nuestros trabajadores, y claro esta, que si contamos con un personal calificado y capacitado la probabilidad de cometer errores operativos será menor, errores operativos que cuestan a la empresa y consecuentemente se traducen en perdidas, basta con imaginarnos cuanta materia prima se podría desperdiciar en manos de un trabajador que no cuente con la capacitación para operar cierta maquinaria, ya que si dejamos que aprenda de manera autodidacta será muy fuerte la perdida en la curva de aprendizaje.
He escuchado frecuentemente en varios corporativos que su mayor activo es el capital humano y me es fácil suponer que en estas empresas cuentan con un personal bien capacitado, hoy en día es más frecuente que los corporativos inviertan fuertes cantidades en planes y programas de capacitación, que en ocasiones por facilidad operativa y administrativa le encomiendan a empresas de capacitación externas que cuentan con programas especialmente dirigidos a ciertos sectores, y forman verdaderos especialistas en determinadas áreas, luego entonces, si tomamos en cuenta la inversión que tienen en capacitación de su personal, es lógico que su activo más importante sea su capital humano, y al ser así, la propia empresa procura disminuir la rotación de su personal con incentivos económicos o prestaciones extralegales, dando así una mayor estabilidad en el empleo, ya que por cada trabajador que deje la empresa tendremos que invertir una suma importante en el proceso de reclutamiento y selección, así como en la capacitación para cada puesto de trabajo.
En las pequeñas y medianas empresas opera de la misma manera, tendremos más ventajas económicas si brindamos una capacitación adecuada, ya que nuestras perdidas serán menores y tendremos un personal especializado en las áreas propias de la naturaleza de nuestro negocio, sin contar que en países como México conlleva una obligatoriedad emanada de la Constitución así como de la Ley Federal del Trabajo, y es triste ver como aun son más las empresas que optan por no capacitar a sus trabajadores a pesar de que todos los puntos de la capacitación son a favor de los propios empresarios.
En fin en conclusión podemos ver como la capacitación de nuestros trabajadores además de ser obligatoria, es un factor muy importante que nos ayudara a ser más competitivos así como llevar procesos operativos y administrativos más eficientes dándonos como resultado una disminución significativa en perdidas de nuestro negocio.
Lic. Valente Quintana P.
Consultor en relaciones laborales
www.proteccionaltrabajo.org
viernes, 5 de agosto de 2011
UN PACTO BILATERAL OBRERO - PATRONAL; Por Valente Quintana P.
Me es interesante en esta ocasión hablar de un fenómeno, o vicio oculto que me hace reflexionar acerca de la regulación de las relaciones obrero patronales, es bien sabido que en el mundo entero las relaciones laborales se rigen por leyes emitidas ya sea por legisladores, o en determinados casos decretos presidenciales, y que el gobierno de cada nación es el encargado de aplicar también dichas leyes a los particulares, llámense patrones o trabajadores, sin embargo es sencillo suponer que los encargados de legislar o aplicar las leyes en materia no cuentan ni con la minima noción de lo que significa ser trabajador o patrón.
Es claro que ante este pensamiento lo primero que nos viene a la cabeza es preguntarnos “¿Si no lo hace el gobierno, entonces quien?” y claro que tiene lógica hacernos ese planteamiento, ya que es el gobierno, llámese poder ejecutivo, legislativo o judicial el encargado de crear normas, aplicarlas y ejecutarlas, lo que me hace pensar de inmediato es como sujetos que no han jugado el rol ni de trabajador, ni de patrón, por mejor voluntad que tengan no tienen la visión para crear las normas que regularan la relación que lleven trabajadores y patrones.
Es bien sabido cuales son las necesidades básicas de los trabajadores, pero, ¿En verdad quedan ahí, en necesidades básicas? Dudo mucho que en algún momento se hayan puesto a pensar lo duro que resulta a la mayoría de los trabajadores entregar su vida completa al trabajo, muchas veces en condiciones precarias, descuidando para ello a sus familias, o dudo también que contemplen en algún momento sus necesidades personales, laborales, los deseos de superación que cada uno de ellos tiene en contraste con la nula capacitación que se les ofrece, a la gran mayoría de ellos si bien les va les corresponderá después de treinta años de trabajo una precaria pensión de seguridad social, que apenas y alcanzara para comer, en realidad pasan la vida entera entregando sus fuerzas y su ser para sobrevivir junto con sus familias, para que después de toda una vida entregada al trabajo, quede solo el recuerdo de aquel buen hombre con un honroso funeral en alguna capilla del seguro social.
Por otro lado, el factor capital también tiene necesidades, empezando por la necesidad de la seguridad en el territorio en el que va a invertir, así como en su capital, la necesidad de confiar en la estabilidad económica de un país, o de acceder a planes tributarios que no sangren su economía y le faciliten reinvertir constantemente en su negocio, reinversión que en la gran mayoría de los casos se traducirá en empleos, necesita una legislación laboral que sin dejar de ser justa, no atente permanentemente en contra de su economía, que le permita hacerse de los trabajadores más competentes o que mas beneficien a su negocio, sin tener la consigna de que en cada reajuste se sujetara al pago de fuertes indemnizaciones, poder tener libre actuar basado siempre en la justicia, y más que en la justicia, en la productividad y en el bienestar laboral sin tener que rendirle cuentas a sindicatos que hacen de todo menos representar el interés obrero al interior de un negocio, y no hacen mas que extorsionar constantemente al factor capital con emplazamientos a huelga en centros de trabajo donde no representan a nadie, y lo mas lamentable es que lo hacen con pleno apego a derecho.
Se aprecia fácilmente que no basta con legislaciones bien intencionadas, es necesario que exista un verdadero acuerdo productivo entre los factores capital y trabajo, solo quienes viven a diario la mecánica económica productiva pueden entender los problemas con los que se enfrentan cotidianamente, no bastan las recomendaciones de cúpulas obreras o patronales que no representan ni al uno por ciento de sus respectivos sectores, y que por lo general los intereses de las organizaciones representativas de sector, acuden más a intereses políticos que a la protección de sus respectivos representados.
En realidad, creo que la mejor manera de crear normas que regulen las relaciones obrero patronales, es atendiendo a ambos sectores, escuchar las situaciones a las que se enfrentan a diario, incluso crear una cámara fielmente representada por auténticos patrones y trabajadores que representen a diferentes sectores de la industria, y que sea dirigida por un consejo técnico extraído de la academia y compuesto por profesionistas involucrados con tópicos laborales, aunque claro todo esto suena a utopía, y jamás accederían a ello nuestros actuales legisladores.
Lic. Valente Quintana P.
Consultor en relaciones laborales
jueves, 28 de julio de 2011
LA FIESTA NO ES PARA FEOS; Por Valente Quintana P.
Hoy hablaremos de uno de los principios mas violados de la Organización Internacional del Trabajo referente a la no discriminación, mismo que viene en el contenido del convenio número 111 de dicha organización.
La problemática que enfrentamos radica en que las empresas a través de sus departamentos de recursos humanos buscan con mayor frecuencia la integración de su personal basándose más en su apariencia física, que en su capacidad intelectual, y basta con dar un vistazo a los miles de anuncios de periódico o de bolsas de trabajo donde las empresas solicitan a sus candidatos curriculums con fotografía, bajo advertencia que de no añadir la foto no serán contemplados sus curriculums, y no es nueva este tipo de discriminación, creo que toda la vida quien emplea a alguien le da preferencia a alguien de apariencia agradable que a alguien que carece de esa virtud.
Las empresas para solicitar fotografías a sus candidatos se basan muchas veces en la imagen corporativa de la empresa, sin embargo no encontramos empresas feas o bellas, yo en la totalidad de los casos encuentro entre mis clientes empresas poco productivas o muy productivas, diferencia a la que considero se le debería de prestar mayor atención cuando se trata de escoger empleados.
Claro que hay trabajos en los que la apariencia es vital por su naturaleza, como el de modelo o el de edecán, pero son los menos, este articulo va más encaminado a hablar de los trabajos que requieren cierto nivel intelectual y habilidad de decisión basada en conocimiento que ofrecen las empresas dentro de sus corporativos, digamos trabajos de administración u operación de alguna área en especifico del negocio, es por este fenómeno también que con mayor frecuencia recursos humanos es dirigido por el sexo femenino, ya que talvez cierto, los hombres nos dejamos llevar más fácilmente por una bonita apariencia femenina que en muchas ocasiones nos resulta ineficiente, sin embargo, no menos cierto es que si bien, las mujeres encargadas del área de recursos humanos no favorecen tan fácilmente a un elemento por su apariencia, si la llegan a perjudicar por la misma razón, y no exagero, en más de una ocasión me han comentado que la negativa de la contratación de alguna aspirante se debe a su belleza, ya que seguramente será tonta o si se pasa de lista llegue a aprovecharse de la debilidad de los hombres, y claro, existe la posibilidad, pero no es coherente descartar a una candidata solo por la posibilidad que llegue a existir.
Y bueno, ¿A que nos lleva todo este tema de la belleza corporativa?; A que en muchas ocasionas la belleza prevalezca ante la productividad, y claro que ante la improductividad tendrán que ofrecer otras virtudes a cambio de su permanencia en el puesto de trabajo, abro un paréntesis para aclarar que no estoy generalizando, sino que únicamente estoy hablando de un fenómeno circunstancial que aparece no en pocas ocasiones en varias empresas, y es el acoso sexual al que en ocasiones hombres, pero muchas más mujeres se ven como victimas, y es que como ya mencionamos, ante una cara bonita carente de cualquier ventaja intelectual o cognoscitiva lo único que hace atractiva su permanencia en un empleo son otros factores de índole diversa a la del negocio.
No son pocas las relaciones sentimentales que surgen al interior de pequeñas o grandes empresas, y algunas de ellas se deben a este tipo de circunstancias, nacerán algunos romances, en otras ocasiones serán pactos más viscerales de salario a cambio de sexo, y una relación bien entendida de esta manera no tendrá mayor repercusión que una fuga de capital para el negocio sin el contrapeso productivo que se supone que tenga, sino que el problema más grave viene cuando en este tipo de relaciones surgen problemas o malos entendidos que terminan en denuncias por acoso sexual o incluso violación, mismos que terminan a final de cuentas como estadística, y en un jugoso arreglo monetario. Ya en este punto es fácil advertir que nos encontramos frente a una verdadera “prostitución corporativa”, es crudo pero es real, y lo podemos encontrar en cualquier complejo de oficinas.
El problema más lamentable al que nos enfrentamos es una terrible discriminación cuando hay hombres o mujeres con verdadero talento, pero que su apariencia no es acorde a una imagen corporativa, por lo que pierden en automático la posibilidad de trabajar en ciertas empresas y no les queda más que una difícil búsqueda de trabajo o engrosar la estadística de desempleo, talvez trabajar para el estado, o tal vez mejor, ser una fuga de talento de la que sacara provecho algún país vecino, pero lo que es una lamentable realidad, es que no tienen la misma posibilidad de competir para cubrir las vacantes laborales más atractivas en empresas más preocupadas por su identidad corporativa que en atraer verdadero talento.
Lic. Valente Quintana P.
Consultor en relaciones laborales
martes, 26 de julio de 2011
PERDIENDO LAS DOS LIBERTADES; Por René González de la Vega
En 1969, uno de los liberales más paradigmáticos del mundo anglosajón, pronunciaba las siguientes palabras para dibujar el contorno conceptual de la autonomía personal: "Quiero que mi vida y mis decisiones dependan de mí mismo, y no de fuerzas exteriores, sean éstas del tipo que sean. Quiero ser el instrumento de mí mismo y no de los actos de voluntad de otros hombres. Quiero ser sujeto y no objeto, ser movido por razones y por propósitos conscientes que son míos, y no por causas que me afectan, por así decirlo, desde fuera. Quiero ser alguien, no nadie; quiero actuar, decidir, no que decidan por mí; dirigirme a mí mismo y no ser movido por la naturaleza exterior o por otros hombres como si fuera una cosa, un animal o un esclavo incapaz de representar un papel humano; es decir, concebir fines y medios propios para realizarlos".
Ese liberal, es Isaiah Berlin. Su pasaje, es una de las versiones que reflejan con mayor fidelidad el reclamo que el liberalismo tiene en mente cuando invoca la palabra "autonomía". Ese reclamo que dice que todos las personas son libres de decidir su propia vida; el reclamo que afirma "que toda la fábrica de nuestro discurso moral cotidiano se sustenta en la presuposición de un agente moral revestido de ciertas características sin las cuales es imposible comprender qué estamos haciendo cuando realizamos deliberaciones éticas o emitimos juicios basados en ellas, como reprochar conductas o encomiar actitudes".
De Dworkin sólo tomo el título. He preferido comenzar con Berlin. Con el padre del pluralismo liberal y el defensor incansable de la libertad.
En nuestro país difícilmente alguien puede asegurarse la clase de libertad que defiende Berlin. Nadie estudia donde quiere. Nadie trabaja donde quiere. Nadie vive donde quiere. Claro, a todos estos enunciados podría añadir el "casi". Pero me sabe muy mal. Creo que todos (o "casi" todos) estudian donde pueden. Trabajan donde hay trabajo. Viven donde hay lugar y les alcanza para pagar. ¿Por qué me sabe mal decir "casi"? por que los que pueden alcanzar esa clase de libertad se encuentran en un pequeño círculo de privilegiados. De esos que pertenecen al pequeño porcentaje del 10 por ciento de personas de nuestra población y no al terrible 50.6 por ciento de la población que vive en extrema pobreza. Gente que no puede decidir nada en su vida; dónde vivir, dónde estudiar, qué comer. Gente que, en definitiva, no es libre. Es presa de sus circunstancias. Al otro 40 por ciento pertenece gente golpeada de la clase media baja que apenas tiene tiempo para soñar con la libertad de decidir.
Un cínico podría decir que sólo es esa clase de libertad la que está siendo comprometida en nuestro país pero que, hay otra clase de libertad que todavía es posible de ejercer. Esa libertad que el mismo Berlin llamaba "negativa" y definía de la siguiente manera: "soy libre en la medida en que ningún hombre ni ningún grupo de hombres interfieren en mi actividad. En este sentido, la libertad política es, simplemente, el ámbito en el que un hombre puede actuar sin ser obstaculizado por otros. Yo no soy libre en la medida en que otros me impiden hacer lo que yo podría hacer si no me lo impidieran". Es decir, la libertad de hacer y de movernos como queramos. De ir y de venir. De hacer lo que nos plazca cuando nos plazca. Subir y bajar. Adelantar y retroceder. Sin embargo, esta clase de libertad está también perdida. ¿Quién es libre en este país de poder conducir en sus carreteras sin ser (o correr el riesgo de ser) parado por un retén militar? ¿Sin el miedo de ser molestado por las autoridades o confinado por los delincuentes? ¿Quién siente la libertad de caminar por las aceras en la noche? ¿Quién puede dar vuelta en la esquina sin preocuparse? ¿Podemos llamar a esto libertad? ¿Podemos sentirnos bajo estas circunstancias libres y autónomos?
No está de más recordar que cuando perdemos la libertad, enterramos a la igualdad.
René González de la Vega
jueves, 21 de julio de 2011
RELACIÓN LABORAL, DE LUCHA DE CLASE A CONCERTACIÓN SOCIAL; Por Valente Quintana
Una vez más me complace escribir unas breves líneas, ahora referentes al tema que mas directamente concierne a nuestro Blog, las relaciones laborales.Como bien sabemos la relación laboral es una relación por medio de la cual un sujeto llamado trabajador presta su servicio personal subordinado a cambio de una contraprestación económica a otro sujeto llamado patrón, y como es fácil advertir la relación laboral existe como tal casi desde la época feudal donde los siervos prestaban sus servicios acordes con las actividades propias del campo a un señor feudal a cambio de alimentos, cuidados y medicinas, claro, en esa época no existían ni las mínimas garantías de seguridad social ni de derechos laborales, y bueno nos remontamos a tal época solo como referencia debido a que los siervos no eran esclavos propiamente, ya que no eran sometidos en contra de su voluntad tal como se podría creer, por lo que no podemos hablar de esclavitud.
Fue en el auge de la revolución industrial cuando aparecen las primeras maquinarias para producir grandes series de artículos cuando los trabajadores se aglutinan en mayor número en las fábricas, y debido a la carencia de los elementos mínimos para el buen cuidado de sus familias o para recurrir a los servicios médicos, comienzan a manifestarse en contra de los patrones reclamando mejores condiciones laborales que apoyados por doctrinas marxistas y leninistas dividieron el mundo entero entre trabajadores y patrones iniciando una lucha interminable entre factores de la producción, en la que el sector obrero finalmente obtuvo varias conquistas de sus actuales derechos.
A finales de siglo XIX y principio de siglo XX, tanto en Europa como en América se comienza a legislar acerca de las garantías mínimas con las que debería de contar un trabajador como; jornadas de trabajo de ocho horas, días de descanso obligatorios, derecho de coalición, entre muchos otros, con el fin de establecer un balance correcto entre los factores productivos, se había terminado entonces el poder totalitario de los capitalistas, y daban paso al poder obrero que hasta la fecha en diversos países sigue gozando de un poder intacto desde aquellos años.
Junto con los derechos laborales inicia también la actividad sindical con el motivo de formar coaliciones para la defensa y estudio de los derechos de sus agremiados, comienzan a formarse lideres sindicales con cada vez mayor peso e importancia en la vida laboral, e incluso, posteriormente al ver el poder con el que contaban en determinados sectores de la industria, comenzaron a inclinarse más a la política que a la defensa laboral.
Muchos países con tendencia a una izquierda política se encuentran dirigidos por partidos de simpatía obrera, en México tenemos un claro ejemplo, todo el siglo XX se vio dirigido por cúpulas obreras directa o indirectamente, sin contar que fue el primer país que incluyo en su constitución derechos sociales y laborales, en fin, el obrerismo fue una corriente extremadamente fuerte no solo para países socialistas, sino incluso en países capitalistas tomaban la batuta para marcar la pauta en los asuntos de interés nacional, siempre con la misma postura de lucha de clases.
Hoy la problemática económica de varias naciones ha procurado dar un giro a esa lucha, se busca más la concertación social de la que finalmente dependen todos los protagonistas productivos, se tienen que ajustar el cinturón tanto trabajadores, percibiendo salarios más apretados, como patrones ajustando los precios de consumo, e incluso como parte de esa concertación social el gobierno tiene la tarea que reducir el presupuesto de gasto publico y así tripartidamente procurar un cambio paulatino con el objetivo de una estabilidad económica en la economía nacional.
Hoy vemos que en la actualidad esa concertación social esta abarcando intereses globales, ya que se presume necesario al encontrar que las economías de cada país se interrelacionan permanentemente a las de sus homólogos, procurando así una estabilidad económica global, fundamental para las relaciones comerciales internacionales de las que depende cada nación.
En fin, el propósito general que encontramos hoy en día es establecer las bases que necesitamos para un progreso global, terminar con la lucha entre factores productivos, fijar objetivos comunes para trabajadores y patrones, generar mayor número de empleos dignos, y esto se logra conviviendo en conjunto ambas clases, así como trabajando día con día para que las empresas, ya sean chicas, medianas o grandes logren un sano desarrollo económico que al final del día se traduzca en beneficios tanto para patrones como para trabajadores.
Si subsiste una lucha social no podremos fijar objetivos en común, entorpeciendo así de manera permanente el desarrollo económico nacional y global.
Lic. Valente Quintana Pineda
Consultor en relaciones laborales
www.protecciónaltrabajo.org
lunes, 18 de julio de 2011
IDENTIDAD WHITE COLLAR, TAN INCOMODA COMO CIERTA; Por Valente Quintana P.
Me es grato tocar en esta ocasión un tema, sin duda bastante interesante y de delicado analisis, hablaremos de los trabajadores de confianza, o ahora popularmente llamados trabajadores de cuello blanco, ¿Y quienes son estos trabajadores? Pues normalmente son profesionistas de clase media o media alta, que ocupan puestos administrativos en corporativos de empresas con reconocida importancia, y que como la naturaleza de su trabajo no se desenvuelve en campos de construcción o fábricas pierden un poco la objetividad de su papel en cuanto a los factores de la economía se refiere, refiriéndonos a capital y trabajo.Es triste ver como renuncian a sus derechos sistemáticamente los trabajadores de este tipo, o en ocasiones no se toman la molestia de conocerlos, no importa el derecho de cobrar utilidades, no se les respeta el derecho de cobrar horas extras, resultando bastante cómoda para los patrones esta ideología puramente corporativa, ahorrándose sumas importantes de capital con la implementación de esta mentalidad en sus ejecutivos, que sobra decir peca de ignorante y toma un papel sumiso y de aceptación, como claro ejemplo de esta actutud podemos ver como estos trabajadores compiten en ver quien sale más tarde de la oficina sin cobrar horas extras buscando el encanto del patrón, aunque claro, en ocasiones esas horas extras no son acordes a la productividad obtenida.
Conozco varias empresas de diversos sectores en las que todos sus empleados ocupan puestos gerenciales para mantener esta línea, y para en medida de lo posible no dar pie a una infiltración sindical, hoy es muy claro que un trabajador promedio prefiere tener una jefatura de área y trabajar en un corporativo con horarios muy superiores a los máximos legales, a tener acceso a sus derechos laborales fundamentales, y bueno, sobra decir que no es raro encontrar puestos como Gerente del departamento de informática en empresas donde no tienen más de dos computadoras, o una Jefatura de atención al publico donde las funciones de la jefa del área no varían en nada a las funciones de una recepcionista, y el salario menos.
La figura de empleado de confianza que maneja la Ley federal del trabajo abre espacio a muchas dudas acerca de cuales son sus principales características, se menciona que deben de tener actividades de administración, dirección o fiscalización, pero en realidad se puede dirigir, administrar o fiscalizar desde una transacción fundamental para una empresa hasta la recepción o equipo de mantenimiento de la misma, es más, la citada ley siendo reglamentaria del articulo 123 constitucional no puede reglamentar figuras jurídicas que la propia constitución no establece, y si una ley reglamentaria se excede en relación con la ley que reglamenta deberá considerarse anticonstitucional.
Volviendo a lo básico de este articulo, lo que encuentro preocupante es como una identidad corporativa puede violentar los derechos de trabajadores de diversos sectores, envolviéndolos con mentalidades burdas acerca de su verdadera postura en la balanza de los sectores de la producción, y es más indignante ver como los trabajadores de este tipo se someten a la batuta violatoria de los derechos laborales que ejecutan los grandes corporativos sin mediar protesta alguna.
Tuve la experiencia de asesorar a una empresa de alto perfil, donde la totalidad de trabajadores eran gerentes o subdirectores, solo contaban con una recepcionista que no tenia ese perfil, la asesoría brindada era en relación a un cierre de operación por la problemática económica que atravesaba la empresa, y al platicar con sus ejecutivos (trabajadores) me comentaban que no habían recibido nunca sus utilidades, lo cual era injusto e ilegal, que llevaban más de diez años trabajando y jamás les fueron pagadas sus horas extras, lo cual era lamentable ya que su derecho había prescrito, y claro, que hace más de tres años no tomaban vacaciones.
Ante esta situación dejaron a un lado las actitudes que tanto tiempo habían conservado como altos ejecutivos, y más bien me pareció que por fin entendieron cual era su posición en la balanza de factores, finalmente el empresario, su patrón, emprendería nuevamente un negocio, y nuevamente se vería en la necesidad de contratar personal para atender ciertas áreas afines a la naturaleza del nuevo negocio, al fin y al cabo esa era su posición en la balanza de factores, y a los ex gerentes o ex subdirectores les tocaría nuevamente buscar trabajo, así mismo les solicitamos de la manera más amable nos acompañaran a la Junta de Conciliación y Arbitraje del D.F. para pagar sus liquidaciones a fin de evitar futuros malos entendidos, donde tuvieron que esperar a que se realizaran las ratificaciones de convenios de otros trabajadores; un oficial albañil y un chofer de un camión repartidor respectivamente, cuando fue el turno de los trabajadores a los que liquidaríamos el personal de la Junta les dio el mismo trato que a cualquier otro trabajador, y fue entonces cuando observe en sus rostros una imagen de aceptación con un toque de decepción, al entender por fin que el hecho de usar traje todos los días, gozar de un buen salario, trabajar en un corporativo, no les quitaba ni una pizca de la calidad de “trabajador” y era tarde ya para defender y proteger los derechos que a tantos trabajadores en su momento les costo la vida para obtener su conquista, conquista de sector, conquista de clase.
Este breve articulo lo escribo con el propósito de crear una conciencia en los niveles gerenciales y directivos, que en ocasiones minimizan al primer eslabón productivo, la mano obrera, finalmente todos trabajamos para un mejor porvenir, y si se depende de un salario para subsistir debemos que tener presentes y defender nuestros derechos laborales, por nosotros y por los que vienen, sirvan estos párrafos como invitación a no renunciar a lo que por ley nos corresponde, por que como ya mencionamos, a los que estuvieron antes que nosotros les costaron varias luchas adquirir esos derechos, el derecho laboral protege al factor trabajo, y si recibes un salario no puedes negar tu inclusión en la clase trabajadora.
Lic. Valente Quintana Pineda
Asociación Latinoamericana
de Protección al Trabajo A.C.
www.proteccionaltrabajo.org
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