Derecho del trabajo y relaciones laborales

Derecho del trabajo y relaciones laborales

viernes, 27 de junio de 2014

POLÍTICAS SOCIALES PARA UN INSUFICIENTE MERCADO DE TRABAJO; Por Valente Quintana


 
Es innegable la gran problemática global del siglo XXI que implica el desempleo,  fenómeno generalizado alrededor del mundo , pero como bien sabemos, o al menos imaginamos es de mayor acentuación en ciertas zonas caracterizadas por economías emergentes, como bien pueden ser ejemplos de estas zonas, Asía, África, América Latina, o las zonas mediterráneas o Ibéricas de Europa, en las cuales su población cuenta con graves circunstancias debido a la falta de  empleo, así mismo son inmersas por  la misma carencia de empleos formales en los llamados subempleos propios de la economía informal, pero; ¿Cuál es el motivo de estas circunstancia?, ¿Es un fenómeno realmente complejo de someter a análisis?. Yo considero que no lo es.

Desde el punto de vista del sistema económico que tenemos y que caracteriza a nuestra generación, y a muchas precedentes, que es el capitalismo neoliberal globalizado, vámos, desde el simple capitalismo desde su forma más burda, el principio de libre mercado, o la ley de la oferta y la demanda, comienzan y se basan en el “hacer más con menos”, aterrizándolo de una manera práctica al tema que nos ocupa, podemos traducirlo en desarrollar una mayor producción de bienes o servicios con la cantidad mínima requerida de factor humano, y esta práctica viene desarrollándose sistemáticamente atreves de la historia moderna, basta con remontarnos a mediados del siglo XXVIII y principios del siglo XIX, con la revolución industrial, y los abusos y desventajas que trajo a los trabajadores de la época, al ser desplazados de sus tareas por maquinaria moderna, y no requerir de tanta especialización, razones que abarataron la mano de obra y provocaron una encarnizada competencia laboral, por colocarse en los cada vez menores puestos de trabajo.

Fue justo la revolución industrial la fuente de provocación para analizar otros sistemas económicos, que a la postre desaparecerían casi en su totalidad, como el socialismo y el comunismo originados por grandes pensadores de la época, como Marx o Engels, que se dieron cuenta de primera mano de los problemas que enfrentaba la sociedad con el sistema capitalista a raíz de la revolución industrial, sin embargo a esos problemas nunca se les encontró el antídoto para reducir los efectos negativos, sino muy al contrario se han venido acentuando con el paso del tiempo, ya que solo a ciertas esferas  les beneficia este sistema, por lo que a lo largo del tiempo lo hemos adoptado como un sistema coasi-natural del deber ser o status quo.

Lo hasta ahora narrado en este artículo, que cabe señalar con el riesgo en caer en lo evidente que se trata de un artículo de opinión, deberá de ser contrarrestado con otra singularidad sobre todo de estas zonas como desde la que escribo, Latinoamérica, que es la falta de planeación social de la natalidad, porque aunque bien pueda pensarse en que son circunstancias diversas, considero seriamente que el desempleo también tiene una corresponsalía natural con la planeación de la natalidad de una zona, y no hablo de crear norma como es el caso de China acerca de este derecho natural que tienen las personas de procreación, sino creo firmemente que podría ser una tarea de política social concientizar a la sociedad acerca de la corresponsabilidad que tiene la natalidad con el desempleo, esto para llevar a cabo una planeación acerca de si traeremos más seres humanos al mundo, o cuantos sería prudente traer, ya que volviendo al punto de nuestro párrafo anterior, la tendencia de la humanidad es de sumar habitantes, sin embargo la tendencia de la economía es de restar puestos de trabajo, y repito, no es un accidente o un error este fenómeno, sino es la propia naturaleza del sistema económico adoptado, en mi opinión, y como simple sugerencia no creo que sea prudente traer más de dos habitantes al mundo, y eso pensando estrictamente en compensar la futura perdida de los padres, tal vez pensando en dejar dos recursos humanos, para suplir dos recursos humanos, y eso viéndome benevolente, ya que si actualmente tenemos un problema de una gran población, sería mejor aún tener solo un hijo con el afán de reducir paulatinamente la población en búsqueda de un equilibrio.

Otro punto que debemos de analizar, y es bastante notorio en mi país, México, es que contamos con un aparatoso superávit de profesionistas, pero profesionistas provenientes de Universidades privadas con los más bajos niveles de calidad educativa, ya que las autoridades educativas han facilitado de sobremanera los requisitos para impartir carreras universitarias, por programas sumamente cortos y flexibles, y ante un entorno económicamente global, es preocupante e indispensable el tomar conciencia acerca de que estos profesionistas poco preparados y de bajo nivel van a encontrar una competencia ya no de un solo país, sino de todo el mundo, lo que en automático los ubicara en desventaja, si seguimos sin ofrecerles una educación de verdadera calidad, por lo que no es raro encontrarnos a jóvenes profesionistas ejerciendo trabajos ajenos o poco relacionados con los estudios que pueden acreditar.

Como siguiente punto y sin salirnos del tópico demográfico, es importante también analizar una causa derivada de los avances de la medicina, y esto se refiere a que el nivel de vida de la población es cada vez mayor, y lo preocupante no es esto, sino que las políticas sociales de economías emergentes, es la mayoría de veces insuficiente para proporcionar planes de pensión por vejez o viudez, provocando que los adultos mayores no busquen una jubilación, por no poder sustentar sus necesidades básicas con las insuficientes pensiones asignadas, y por lo tanto no vislumbrar una vejez digna, por lo que los adultos mayores se ven obligados a seguir inmersos en la vida laboral, congestionando de esta manera la vía natural y progresiva que debe de tener un sano mercado de trabajo.

Por si fuera poco, habría que analizar otro fenómeno más ya tocado tal vez en artículos anteriores de mi autoría, por lo que no profundizare demasiado en él, pero si se hace necesario recordar que el empleo en su 85% se encuentra generado por la pequeña y mediana empresa, a la que no se le dan los estímulos suficientes para que se considere atractivo para los posibles inversionistas arriesgar su capital y crear con esto un mayor número de empleos, lo cual siempre resulta bastante intrépido para quienes deciden arriesgar y fomentar la economía del país, teniendo que sortear el complejo zigzageo legal por lo menos en lo referente  a las legislaciones laborales, de seguridad social y tributaria, riesgo que resulta bastante desalentador para quien ponga a producir sus ahorros.

Por todo lo narrado anteriormente,  efectos y circunstancias que se encuentran a la vista y entendimiento de todos, considero que un medio para buscar un equilibrio económico y sanear paulatinamente el mercado de trabajo, es que se tomen políticas y campañas de concientización acerca de la procreación, no basta con tener los medios para darles sustento y manutención a determinado número de hijos, ya que tarde o temprano esos hijos se encontraran frente a frente con el mercado de trabajo, que el día de hoy nos ha demostrado que no es suficiente para todos.

 

 

 

Lic. Valente Quintana Pineda

Profesor de derecho del trabajo en la Universidad Intercontinental, licenciado en Derecho con estudios de Postgrado en Derecho del trabajo por la Universidad de Castilla La Mancha, España, así como de Derecho procesal del trabajo por la Facultad de derecho de la UNAM, www.valentequintana.com

miércoles, 21 de mayo de 2014

¿QUE VALOR TIENE LA EXPERIENCIA VS LAS COMPETENCIAS? Por Faisal Nasief

 “La manera de actuar define a las personas y muchas veces no podemos documentar esas actitudes para que los demás las noten a futuro.  ¿Cómo documentarias tu actitud en un CV? Se puede decir que tenemos liderazgo, integridad, toma de decisión, tenacidad, etc. pero el solo hecho de que venga en el CV, no lo hace real. Y a la hora de entrevistar que tan minucioso se es en estos temas?”

Para Spencer y Spencer son características subyacentes de un individuo, que están causalmente relacionadas con un rendimiento efectivo o superior en una situación o trabajo. Benavides  define las competencias como los comportamientos manifiestos en el desempeño laboral que le permiten a una persona actuar eficazmente. Un error muy común en los procesos de reclutamiento es solamente darle importancia  a la experiencia,  dejándose llevar por la idea de que el candidato que tiene más años de experiencia en una área, industria o sector específico; será el candidato más adecuado para cubrir el puesto. Es importante  hacer notar que los años de experiencia que uno va adquiriendo son la acumulación de conocimientos, procesos y contactos. Aunque no lo crean esta última palabra pasa muy desapercibida en las entrevistas y muchas ocasiones para el desarrollo de algunos puestos (ventas, licitaciones, puestos que tenga relación con instituciones de gobierno, etc.) son de gran utilidad, pues al ya tener relaciones desarrolladas, estos facilitan y/o agilizan algunos  procesos.

SI LO ANALIZAMOS UN POCO; LA PERSONA QUE SUPO DESARROLLAR ESOS CONTACTOS DURANTE SU EXPERIENCIA LABORAL, LO LOGRO EMPLEANDO SUS HABILIDADES/APTITUDES, Y NO SOLAMENTE POR LOS AÑOS QUE ESTUVO EN EL PUESTO. A los expertos en reclutamiento no les quita el sueño la experiencia que tenga el candidato, ya que prefieren enfocarse más en las competencias, pues éstas se basan en una serie de características que están relacionadas al desempeño superior en un puesto de trabajo; y así como los conocimientos, las habilidades y la experiencia son importantes, existen también otras características como los rasgos, motivos, aptitudes que si bien son difíciles de detectar son también necesarias para lograr dicho desempeño.

La experiencia por si no nos va a decir si el  candidato tiene liderazgo, capacidad para analizar, pasión, perseverancia, toma decisión, integridad,  tenacidad;  y en  la mayoría de los casos, estos son los factores que realmente generan un valor agregado al candidato y por consecuencia a la organización. El simple hecho de tener una experiencia de determinados años no es garantía de que el candidato realmente sepa cómo llevar a cabo las responsabilidades y tareas del día a día. Al final del día  como organización lo que nos importa es tener un  colaborador que pueda desarrollar el puesto  por arriba de lo esperado, y esto no se puede encontrar solamente en experiencia, más bien tendría que venir muy de la mano de las competencias.

En un currículum la experiencia nos dice dónde, cuándo y cuánto tiempo permaneció el candidato  en un trabajo, pero no nos dicen cómo se desempeñó, cuáles fueron las características más importantes que desarrollo o implemento en el trabajo. El reclutamiento por competencias, debe ser un proceso estratégico de R.H. establecido por la organización. Las competencias deben ser determinadas de acuerdo a la filosofía/misión de la empresa y a los resultados que se buscan por cada puesto. 

Existen varias maneras de detectar las competencias, especialmente en las entrevistas profundas o los ASSESSMENT CENTERS, en ambos casos lo que se busca es por medio de diferentes técnicas ( Rol Playing, In Basket, Business Games, Método del Caso, Ejercicios de Representación) detectar de que manera actúa el candidato y determinar si tiene los elementos que se necesitan para el puesto/empresa. Vale mucho la pena analizar si los procesos de reclutamiento y selección "tradicionales" aplicados, están dando los resultados que buscamos, si no fuera así, buscar otras posibilidades, como el reclutar por competencias.

"Attitude is a little thing that makes a big difference".
 "La actitud es una pequeña cosa que hace una gran diferencia".                       
  Sir. Winston Churchill

 

Faisal Nasief

www.estrategiamyo.com.mx

 

 

 

martes, 1 de abril de 2014

SEGURO DE DESEMPLEO, LA POLÉMICA

Son varias las opiniones que se escuchan en los medios de comunicación recientemente acerca del seguro de desempleo, sobre todo por la procedencia de los fondos para llenar las arcas que se destinaran a apoyar a los trabajadores que pierdan su empleo, ya que si bien en principio de cuenta suena a que por fin el gobierno federal tiene un proyecto que pudiera presentarse como una excelente política social,  sin embargo el problema radica en que este seguro de desempleo provendrá de las mismas cuotas que los trabajadores  actualmente realizan por concepto de fondo para la vivienda, y que desde luego actualmente coticen al IMSS, lo que por supuesto nos enfrenta a la notoria realidad de que este seguro solo será para el sector obrero que se encuentre dentro de la economía formal,¿Esto que quiere decir?, Pues bueno, que en primera cuenta este seguro protege a los empleados, no a los desempleados, y que esta protección es en si bastante relativa, por que son los propios trabajadores, los que financian estos seguros con una parte el 40 % de lo que hoy se aporta al fondo de vivienda.

Como vemos en principio, escuchar la idea de un seguro de desempleo nos hace pensar que por fin el gobierno federal esta tomando un camino influenciado por una conciencia social, al analizar de donde provienen los fondos, hacen que una muy buena idea aterrice en otra mala ejecución de la misma.

El seguro de desempleo no es una figura para nada novedosa, sino todo lo contrario, basta con voltear a ver países de características económicas similares a las nuestras, por ejemplo Argentina, o Chile, que si bien son países en vía de desarrollo como México, es notorio que tienen una conciencia y política social mas desarrollada que la nuestra, influenciada sin lugar a dudas por el modelo social europeo, modelo al que se le ha culpado en gran parte de la crisis económica europea, pero que nadie puede negar que el nivel de vida promedio per capita es considerablemente mas elevado que del que gozamos en este país.

Luego entonces, la pregunta del millón, es ¿Cómo hacen estos países para financiar verdaderos seguros de desempleo?, Y no hablo de comparaciones con países como Francia, Inglaterra o Alemania, que desde luego tienen y han tenido una economía bastante sólida en relación con México, sino regreso a los países sudamericanos anteriormente citados, o países europeos como España e Italia, en los cuales la economía tambalea cada tanto, pero que sin embargo son verdaderos ejemplos en cuanto a políticas sociales se refiere, claro, no pensemos en sus políticas económicas emergentes, sino en sus políticas sociales y laborales bajo un contexto histórico, entre ellas los seguros de desempleo, acordes a un tipo de modelo social europeo del tipo mediterráneo.

Pues bueno, no es un gran secreto o un truco de magia la procedencia de los recursos con que fondean los seguros de desempleo en los países anteriormente citados,  estos recursos son inyectados directamente por los estados como parte de un presupuesto federal, o de un presupuesto provincial, según sea cada caso determinado, el cual desde luego viene de la tributación de cada administración, muchas veces directamente por asignación, u otras tantas como aportaciones patronales, lo que nos hace pensar casi de inmediato en si en nuestro país los patrones estarían dispuestos en pagar un incremento tributario para cubrir el presupuesto para estos seguros de desempleo.

Pese a lo que usted estimado lector habrá pensado inmediatamente, como respuesta al cuestionamiento planteado en el párrafo que nos antecede, he de responderle tal vez para su sorpresa que yo si creo, o veo viable que el sector patronal reúna los fondos para cubrir un presupuesto para financiar este seguro, claro, no solo por su bondad y altruismo, a fin de cuentas son empresarios, sino habrá que establecer alguna política o norma que aliente a estos hombres de negocios a contribuir con este fondo bajo la figura del pago de un impuesto.

Bajo el esquema mencionado, y considerando que el seguro de desempleo se regule de manera productiva y sistemática, el mejor estimulo que se le podría proporcionar al sector empresarial es el abaratamiento del despido. Actualmente el costo del despido es un tema que merma la productividad al interior de las empresas, es un obstáculo para que la economía nacional sea más productiva, luego entonces, si abaratamos el despido, o mejor aun anuláramos el costo del despido, las empresas solo contarían con la mano de obra más calificada, y no solo eso, sino dar más apertura a la flexibilidad laboral, luego entonces, atraer mayor inversión nacional y extranjera, crear mayores fuentes de empleo, claro, ya no existiría la indemnización de tres meses de salario por despido injustificado, pero si el pago de un impuesto adicional para fondear los recursos del seguro de desempleo, así mismo, ya no tendría un motivo, o  una razón el pago de una indemnización si precisamente contáramos con un seguro de desempleo.

Ahora bien, sería importante también establecer la regulación adecuada para que este seguro de desempleo no se convierta en un abuso por parte de los desocupados, habría que fijarle una determinada temporalidad derivada del calculo del promedio de meses en que un trabajador puede volverse a ubicar en un puesto de trabajo, y por su parte el estado debería de hacer su papel  rector diseñando políticas de trabajo y capacitación, en las cuales se les prepare o en su caso se les actualice a los desocupados en cuestiones técnicas u oficios, de tal manera que la población de este país sea una población empleable, y útil para ocupar puestos de trabajo y desarrollar tareas al interior de las diferentes tipos de industrias.

Como vemos el seguro de desempleo no es una medida que deba tomarse a la ligera, ni el desarrollo de las políticas laborales del país sea algo que deba de realizarse al “Ahí se va”, como medida es buena, pero es importante que deba rediseñarse la planeación relacionada con este seguro, considero que a esta altura de la lectura de este artículo estará pensando que peca de utópica la propuesta que aquí planteo, sin embargo considero que nuestro país cuenta con los elementos necesarios para desarrollar la estrategia del seguro de desempleo de una manera ordenada y sobre todo sustentable, que mejore las condiciones de bienestar social de una población que sufre día a día la condición del desempleo, y a su vez puede beneficiar al mejoramiento de la economía e incremento de la productividad de las empresas de nuestro país, y por añadidura al incremento de nuevos puestos de trabajo con una mayor inversión nacional y extranjera, ya que considero que de una manera ordenada y con la concertación social necesaria, pueden llegar a un acuerdo las cámaras empresariales y los sindicatos por el bienestar de este país y su economía que nos beneficiaría a todos.




Lic. Valente Quintana Pineda
Especialista en Derecho del trabajo
y relaciones laborales.

Catedrático de la carrera de derecho de la Universidad Intercontinental, Licenciado en Derecho por la Universidad Tecnológica de México, cuenta con estudios de Postgrado en Derecho del trabajo por la Universidad de Castilla La Mancha, España, así como de Derecho procesal del trabajo por la Facultad de derecho de la UNAM, Consultor en relaciones laborales bajo su propia firma www.valentequintana.com, así como Editor de factorlaboral.blogspot.com, y articulista de temas laborales para diversas publicaciones.



miércoles, 5 de febrero de 2014

RELACIONES LABORALES, EN MANOS DE VERDADEROS ESPECIALISTAS; Por Valente Quintana




Esta vez he decidido escribir de un tema que me ha llamado de particular manera la atención y he observado en mi país, así como en otros de caracterizticas similares,  tanto en grandes corporativos así como en pequeñas y medianas empresas, y es el manejo de las relaciones laborales al interior de estas, así como el perfil del responsable que esta bajo su responsabilidad esta área.

Es común observar que en las empresas encontremos al frente de la gerencia o coordinación de relaciones laborales, a contadores públicos, administradores de empresas, psicólogos, o incluso ingenieros industriales, las empresas buscan ese perfil regularmente, y son pocas las que de acertada manera ponen al frente de esta área a un abogado, quien por razones que enseguida analizaremos es el profesional que cuenta con un perfil idóneo para dirigir las relaciones con los trabajadores.

Existe la licenciatura en relaciones laborales en diversas universidades de distintos países, pero en el caso de mi país, México, creo que si acaso una sola universidad ofrece tal carrera, sin embargo considero que quien tenga a cargo esta responsabilidad como primer lugar deberá de ser un verdadero experto en derecho del trabajo, ya que de ahí parte la regulación con que deberán de ejercerse las relaciones con los trabajadores, así como un excelente negociador, y conciliador, claro, características propias del abogado.

En primer lugar creo recomendable saber distinguir entre un profesional especialista en recursos humanos, y un especialista en relaciones laborales, ya que el primero será quien administre a los trabajadores como recursos con los que cuenta la empresa, al igual que los recursos financieros, o recursos materiales, y cuyas funciones básicas serán la de reclutamiento, selección, y administración de la nomina del personal de una empresa, y en ocasiones la capacitación, ojala fuera en todas, como vemos un administrador o contador pueden ser útiles para esta función, pero por otro lado el tema de las relaciones laborales, comprende las estrategias de contratación conforme a la legislación vigente, la negociación de la terminación de la relaciones de trabajo de forma individual, o las negociaciones sindicales por lo que hace a las relaciones colectivas, debe idear estrategias para la prevención de contingencias laborales, así como encontrar las soluciones de las contingencias que se presenten.

Como vemos el especialista en relaciones laborales tiene como responsabilidades, si no de mayor importancia, si las de mayor delicadeza, y es muy común encontrar con empresas que tienen al frente de estas responsabilidades a un ejecutivo sin las facultades necesarias, o sin la pericia necesaria para la encomienda redactando contratos de trabajo, o elaborando actas administrativas a diestra y siniestra, sin saber en realidad el propósito ni del primero ni de las segundas, desde luego cuando ante alguna contingencia laboral necesitamos echar mano a la documentación que tenemos del trabajador, nos encontramos con documentación que no cuenta ni por lo menos con los mínimos legales establecidos por la normativa en materia, claro un contador o un administrador no conocen la legislación laboral, y si llegaran a conocerla no tienen desarrollado el sentido de estrategia jurídica que tiene el abogado con el cual buscara flexibilizar y optimizar el trabajo de cada  recurso humano para beneficio de la empresa.

Palabras más palabras menos, considero que lo más importante es entender que todas las funciones del área de relaciones laborales provienen y se basan en su mayoría, si no en su totalidad, en la normativa de materia laboral que cada país, luego entonces, pensemos en una empresa multinacional que tiene planta de producción en México, y en Chile, no puede establecer la misma política laboral para sus dos plantas, sino se tendrá que adecuar a las normas de cada nación.

Por lo tanto el mejor consejo que le puedo dar a un empresario, sería dejar en manos de un experto en derecho del trabajo el departamento de relaciones laborales, y de preferencia, y en la medida de lo posible que sea la misma persona la que se encargue de los contratos de trabajo, actas administrativas,  reglamento interior de trabajo, negociaciones con el sindicato, y  bajas de los trabajadores, que la persona que el día de mañana se pare ante los tribunales de trabajo representando a la empresa, con la seguridad de que los medios de defensa y pruebas fueron elaboradas por el mismo pensando justo en este momento.

Finalmente considero que lo más importante en un especialista en relaciones laborales es contar con la capacidad de plantear estrategias y trazar políticas que ayuden a la empresa a sacar el mayor provecho de sus trabajadores sin salir del marco legal, pero no solo eso, tiene que tener cierta sensibilidad para poder captar y fomentar un buen clima laboral dentro del centro de trabajo, debe de saber detectar oportunamente las inquietudes de los trabajadores y utilizarlas como herramientas para futuras negociaciones, o para mejorar la calidad del trabajo prestado, así como ser un excelente mediador, y conciliador para las relaciones que tendrá constantemente con el sindicato, como también fomentar constantemente buenas relaciones con las autoridades de trabajo.

Por todo lo anterior encuentro que es importante saber y definir las tareas del ejecutivo encargado de las relaciones de trabajo, y no poner al frente a un generalista que no comprende aún lo delicado del área, pensando en que un conflicto laboral individual o colectivo mal manejado podría terminar con los recursos económicos de cualquier empresa, cerrando de esta manera una fuente de empleo.









Lic. Valente Quintana Pineda
Especialista en Derecho del trabajo
y relaciones laborales.

Licenciado en Derecho por la Universidad Tecnológica de México, cuenta con estudios de Postgrado en Derecho del trabajo por la Universidad de Castilla La Mancha, España, así como de Derecho procesal del trabajo por la Facultad de derecho de la UNAM, además cuenta con estudios en Derecho comparado del trabajo por ADAPT, el Centro de Estudios Internacionales Marco Biagi de la Universidad de Modena  y Reggio Emilia y el IIJ UNAM, y estudios en Organización Internacional del Trabajo por la Asociación de Naciones Unidas de Venezuela, Director de la Asociación Latinoamericana de Protección al Trabajo A.C., Editor de factorlaboral.blogspot.com, y articulista de temas laborales para diversas publicaciones.






martes, 28 de enero de 2014

EN BUSQUEDA DE UN VERDADERO MODELO SOCIAL ; Por Valente Quintana

EN BUSQUEDA DE UN VERDADERO MODELO SOCIAL ; Por Valente Quintana

Después de una determinada ausencia vuelvo a tomar las letras como único medio legitimo de manifestación para hacer ver algunos puntos de vista que me preocupan acerca del mercado de trabajo y de las políticas sociales que nos atañen, sobre todo en países como México, mismo del que les escribo con algunas reflexiones que últimamente me hacen más sentido en un contexto globalizado y caracterizado en primera cuenta por una general precarización del derecho social.

La preocupación que considero principal es la inexistencia de un contrato social universal en México, ya que si bien se cuenta con un par de institutos encargados de brindar esta seguridad, ambos dan esta seguridad no a una totalidad de la población, si no solo a quien se encuentra legalmente dentro del mercado de trabajo, por una parte dentro del sector publico, y por otra parte dentro del sector privado, dejando esta circunstancia a un alto porcentaje de la población en la incertidumbre en cuanto a protección social.

Ahora bien, ya considerando que no existe una seguridad social generalizada entre la totalidad de la población, debemos mencionar con pena que los servicios de seguridad social que brinda el estado a los trabajadores formales es de una calidad notoriamente deficiente, por la carencia de recursos, por la mala inversión de los mismos, así como por un pasivo social insostenible, mismo por el cual hace casi ya un par de décadas decidieron dejarle el tema de los fondos de jubilación en manos de entidades privadas, delegando esta responsabilidad de estado en las manos de entidades financieras.

Esto tal vez les parezca razonable, aceptable o nada nuevo, estamos acostumbrados como mexicanos a realmente no contar con el estado en materia de previsión social, o contar con el muy ligeramente, es cierto que tal vez piensen que existen servicios de salud popular de creación mas o menos reciente, o la posibilidad de pagar una inscripción voluntaria al sistema de seguridad social, es cierto, pero analicemos su calidad, su poca efectividad y mala organización, los servicios de salud de calidad son para quien pueden pagarlos, los deficientes son para los trabajadores formales, y quien no se encuadre dentro de estos sectores se encontraran en la nada del bienestar social.

Conviene recordar como fue que nos situamos en esta posición que para mi gusto tiene como principal motivo una influencia altamente marcada por el neoliberalismo americano, donde el estado solo marca los mínimos y flexibles referentes económicos dejando al libre arbitrio de la oferta y la demanda todo, en este caso hasta la seguridad social y servicios de salud, en México tenemos grandes corporativos encargados al servicio medico, así como dedicados a la administración de fondos de pensión, por lo que resulta sencillo entender el por que no sería bueno contar con eficientes servicios de salud por parte del estado.

Para entender un poco mejor nuestro contexto actual, vale la pena remontarnos al fin de la segunda guerra mundial, cuando el mundo se divide entre las dos grandes potencias del momento, una capitalista y otra socialista, y que debido al momento oportuno de su intervención, ayudo económicamente a la recuperación de Europa, y esta más que ayuda,  la consideraría como la mejor inversión que pudo haber hecho Estados Unidos en ese momento, pero al punto, son dos las potencias mundiales del momento, una de ellas E.U. quien define una marcada influencia capitalista y le vende el american dream al resto del mundo, no dejando claro, que este es para cualquiera, pero no para todos, la U.R.S.S. en su momento influenciando también a varios países con su socialismo, países que tuvo mucho tiempo como aliados, pero justo en este punto de separación, los países europeos para su reconstrucción y por perdidas de guerra tenían que ser simpatizantes de la política capitalista de Estados Unidos, y por otro lado, debido a la cercanía de la U.R.S.S. y su influencia, y teniendo una población devastada a la que por obvias razones no les iba muy bien la política capitalista, debieron apoyar y garantizar a esta población un verdadero bienestar social, procurando garantizar educación, trabajo y seguridad social, para todos sus nacionales, creando así en conjunto entre países europeos lo que hoy conocemos como el modelo social europeo, modelo al que con el paso del tiempo más países europeos se allanaron, y modelo que incluso tiene una marcada influencia en países sudamericanos como Uruguay, Chile o Argentina, que tienen un marcado mejor nivel de bienestar social que México, esto claro debido a que el modelo que sigue México no esta muy claro, ya que parece estar delegado a manos del capital privado.

De años recientes a la fecha se ha puesto en tela de juicio la efectividad del modelo social europeo, incluso algunos analistas lo catalogan como una de las principales causa de la crisis europea, sin embargo a mi manera de ver las cosas, este modelo es la política económico social más humanista en la que se puede un país basar, si bien en tiempo de crisis puede ser ampliamente criticada, les ha funcionado a varios países europeos y americanos para tener una población estable y con un adecuado nivel de educación, salud y de empleo, el modelo social europeo internamente se podrá dividir en cuatro corrientes, la continental, la nórdica, la anglosajona y la mediterránea, pero finalmente tiene un objetivo común, que es la responsabilidad directa del estado para crear las políticas de bienestar social para la población en general.

Mi propuesta para un país tan ajeno a la influencia pro social europea como México empezaría por el sector trabajo, necesitamos sanear internamente nuestra economía y hacer de México un país mas atractivo para la inversión, necesitamos introducir el modelo de flexiseguridad laboral a nuestra legislación, abaratar los despidos para que cada empresa tenga la facilidad de contar con los trabajadores que más se adecuen a sus necesidades con el fin de incrementar la productividad, así como sus ingresos. Desde el rubro tributario, consideraría un incremento al impuesto al consumo, de tal manera de tener una mayor recaudación generalizada, así como incentivos para la creación de fuentes de trabajo, y  bajo el rubro de la seguridad social consideraría importante crear un verdadero seguro de desempleo subsidiado por el estado, esto como contraparte al abaratamiento del despido, y con los excedentes de recursos que supondría el incremento al impuesto al consumo, claro que tendría que ser un buen incremento, y eso solo para comenzar a estructurar un verdadero modelo de bienestar social.


Valente Quintana

viernes, 25 de octubre de 2013

CONCEPTUALIZACIÓN ECONÓMICA DEL TRABAJO; Por Valente Quintana

Parte del día a día de cualquier ser humano promedio es comprendido en gran medida por el trabajo que desempeña, algunos por su cuenta, otros como empleados de alguna empresa, y forma parte de cada quien de manera personal, que no hace mucho por ahí leí que el trabajo que desempeñas define quien eres, en lo cual desde luego no estoy de acuerdo con tan exagerada afirmación, todos trabajamos de primera cuenta por una necesidad imperiosa, claro, el trabajo es la forma económicamente correcta en la que podemos participar en la sociedad para obtener los recursos que nos permitirán cubrir nuestras necesidades, y las de nuestra familia, eso lo sabemos, pero ¿Que más nos hemos detenido a pensar respecto al trabajo?.

Como abogado que soy, de primera cuenta puedo afirmar lo que con certeza me dice la legislación en materia de mi país (México), que el trabajo es toda actividad humana, intelectual o material independientemente del grado de preparación técnica requerido por cada profesión u oficio. Y a su vez el concepto de trabajador se refiere a la persona física que presta a otra física o moral, un trabajo personal subordinado. Como vemos es muy precario el concepto legal con el que se intenta definir al trabajo, pareciendo definirlo por simple obligación al tratarse de una legislación laboral, y como si fuera poco se empeña en dejar claro  que el trabajo no es un artículo de comercio, cuando en realidad es su primera fundamental característica, por lo que en breves líneas procurare abordar ciertas características importantes para la mayor comprensión y entendimiento de lo que conocemos como “Trabajo”.

En primer lugar es importante analizar el concepto de trabajo bajo una óptica puramente económica, consideración que asimilo importante basándome en que el trabajo es un elemento fundamental e indispensable de cualquier tipo de economía, y que por cierto, las legislaciones en materia de trabajo han querido darle mas un perfil humanista a su concepto, que el perfil económico bajo el cual de le debe de analizar, y ubicándonos en un contexto capitalista por cuestiones de practicidad y funcionalidad con la realidad económica, política y social a la que pertenecemos, en primer lugar y con el fin de conceptualizar desde sus elementos primigenios,  diremos que el trabajo es la fuerza física humana con la que se crea y transforma la naturaleza, desarrollando su potencialidad con el fin de satisfacer necesidades sociales, y que como cualquier mercancía tiene un valor determinado.

Ahora bien teniendo el concepto más básico de “Trabajo”, es importante analizar que el hombre que no tiene alguna otra mercancía con que comerciar, comerciará vendiendo al mejor postor su fuerza de trabajo, misma que implica un desgaste físico, por lo que se necesita garantizar por quien compra esa fuerza de trabajo los medios de subsistencia necesarios para reponer el desgaste de una jornada con el propósito de reponer esa fuerza para comenzar la jornada del siguiente día con las mismas condiciones de vigor y salud, y no solo eso, también tenemos que analizar que la fuerza de trabajo en cada persona solo cuenta con cierta vigencia, por lo que además del sustento del poseedor de esta fuerza de trabajo tendrá que contemplarse también el sustento de su descendencia quienes se presumen sus sustitutos, en el cual va implícito el sustento de la pareja con quien se encargara de formar a esos reemplazos, y en su totalidad todas estas consideraciones serán las que en su conjunto conformaran el valor de la fuerza de trabajo que se deberá de pagar a cambio de gozar de ella por cada jornada.

Ahora bien es importante señalar los principales elementos del trabajo, los cuales son en primer lugar; la actividad personal del hombre, que puede distinguirse como esa actividad en la que va encausada la fuerza de trabajo con la que cuenta cada sujeto, y es transformada en una acción con un propósito, por otro lado como segundo elemento tenemos el objeto en que se ejerce el trabajo, como bien lo puede ser una materia prima que esta destinada a su transformación con el firme propósito de brindar alguna utilidad directa a la sociedad, y como tercer elemento encontramos el medio por el cual se ejerce el trabajo, con el cual nos podemos referir a la herramienta utilizada con la cual se ejercerá esa fuerza de trabajo sobre la materia prima, luego entonces conociendo los tres elementos básicos podemos cerrar el circulo productivo que se refiere propiamente al trabajo.

Ahora bien, hablando del valor de la fuerza de trabajo es importante enunciar ciertas características, el primer punto  que creo importante mencionar es que la fuerza de trabajo es una mercancía que se paga solo hasta ser consumida por su beneficiario,  siendo que el comprador de dicha fuerza de trabajo empleará su inversión en hacer trabajar al poseedor de la fuerza para crear valores de uso, consumiendo esa fuerza para producir mercancías. Es importante hacer la aclaración que el comprador de la fuerza de trabajo no esta comprando la mercancía que produce el trabajador, sino esta comprando el tiempo de una jornada de fuerza de trabajo, de tal forma que invariablemente si se producen 5 o 50 mercancías el comprador de la fuerza de trabajo pagara el mismo precio, y por lo tanto tendrá el derecho de hacer producir efectivamente la jornada de trabajo que ha comprado.

Volviendo un poco al concepto del valor de la fuerza de trabajo bien dijimos que radica en lo que cuestan los elementos necesarios para el sustento diario y mantenimiento de esa fuerza de trabajo,  y a quien paga esa fuerza de trabajo le corresponde el uso y beneficio de ese trabajo por toda una jornada completa, aquí es donde el tema se pone interesante ya que para generar el valor que tiene la fuerza de trabajo bien podría bastar media jornada laboral, dejando la otra media jornada para generar la ganancia a la que aspira el comprador de la fuerza o capitalista llamada plusvalía del trabajo, luego entonces ahí radica el negocio y beneficio de toda esta relación de compra y venta de fuerza de trabajo, o como bien hoy se conoce,  relación laboral.

Desde luego la jornada de trabajo debe de tener un mínimo y un máximo de tiempo natural, el mínimo de la jornada de trabajo es el tiempo que se requiere para poder producir la cantidad necesaria de mercancía con la que se generen los recursos para el pago del sustento del trabajador,  y como máximo de la jornada, debemos de contemplar los limites físicos que permitan al trabajador las horas de descanso para reponer la fuerza de trabajo perdida, de tal manera que le permita al día siguiente presentarse bajo las mismas condiciones de vitalidad y salud, claro sabemos que en la actualidad el máximo legal contemplado incluso por tratados internacionales es el de 8 horas diarias máximas, o 48 horas de trabajo semanales, o cual apoya y vela por la salud de los trabajadores.

Es importante en este punto analizar las circunstancias y derechos de cada una de las partes en esta venta de fuerza de trabajo, ya que por un lado el capitalista tiene el propio derecho a prolongar todo lo posible la jornada de trabajo, y por otro lado el trabajador tiene derecho a querer que solo se utilice la fuerza de trabajo que se puede reponer, y ante dos derechos igualmente fundamentados solo la fuerza  puede inclinar la balanza, por eso es que la jornada laboral fue uno de los primeros motivos para que se dieran las luchas de clases, y que provocaran posteriormente la legislación con respecto a la jornada de trabajo entre otros derechos, toda vez que se encontró con que las relaciones laborales estaban completamente deshumanizadas y bajo una serie de abusos que atentaban contra la vida y salud de los trabajadores, ya que el interés primordial del capitalista es la formación de plusvalía. y no la salud y bienestar de los trabajadores, circunstancia que no depende propiamente de la voluntad del capitalista, sino de la competencia y leyes del mercado.

Hasta aquí podemos observar que el concepto de trabajo va mas allá de lo que normalmente hemos pensado o estudiado, con los elementos analizados creo que podemos entender un poco mejor el trabajo, su utilidad, así como el fundamento practico económico de las relaciones laborales, por otro lado cabe señalar que el trabajo en sus diferentes formas se ha presentado desde que el hombre habita la tierra, sin embargo para mi punto de vista dio un vertiginoso cambio a raíz de la revolución industrial, ya que cambio el trabajo en lo que hoy conocemos nosotros, la llegada de las maquinas cada vez mas elaboradas, cambio también la historia del trabajo, y la historia del hombre, ahora las maquinas sustituyen a los utensilios utilizados por el trabajador, ahora las maquinas hacen el trabajo, y para ello necesitan ser operadas con menos cantidad de fuerza de trabajo, y menos habilidad, lo que da entrada a personas menos especializadas, incluso niños y mujeres entran al mercado de trabajo, desde luego aminorando el valor de la fuerza de trabajo, o salarios, pero aumentando su plusvalía.

Por otro lado el capitalista tiene la posibilidad de invertir en la fuerza de trabajo de más trabajadores para la participación en alguna actividad de todo un proceso de producción de mercancía, con lo que especializa a los trabajadores en solo cierta maniobra del proceso de producción, perdiendo así funcionalidad fuera de este puesto de trabajo, ya que el trabajador dedica toda una vida a una sola maniobra de todo un proceso, abaratándose con mayor velocidad la mano de obra y generando otra vez mayor plusvalía a la fuerza de trabajo.

Como podemos ver el concepto de trabajo va mas allá de la prestación de un servicio personal subordinado a cambio de un salario como lo hemos estudiado, y es interesante conocerlo de raíz para quienes nos dedicamos a las relaciones laborales, desde luego el aspecto legal no es todo lo que debemos de conocer, sino ¿De donde viene?, y ¿Por que?, desde luego estos párrafos hablan de las bases del trabajo, y llevan como motivo el abrir el panorama de un concepto tan simple pero que engloba muchísimas vertientes complejas, dignas cada una de su propio estudio, pero este es el principio y debemos dejarlo claro.



miércoles, 31 de julio de 2013

PANORAMICA HISTORICA DE LAS RELACIONES DE TRABAJO; Por Valente Quintana

PANORAMICA HISTORICA DE LAS RELACIONES DE TRABAJO.

Es un tema de singular relevancia internacional el fenómeno del desempleo que se vive a nivel global, que en definitiva preocupa, o debería de preocupar a todos los habitantes del sistema económico mundial del que finalmente todos formamos parte, el empleo, las relaciones de trabajo, la normativa aplicable por cada nación, los convenios internacionales y en fin todas las ramas que componen el trabajo, por lo cual en un afán de dar un panorama objetivo de manera breve procuramos aterrizar algunos aspectos del pasado, del presente y del futuro para entender y formar conciencia de los fenómenos que intervienen en el mercado de trabajo.

Como primer antecedente de la era moderna podemos definir que el trabajo como concepto útil moderno parte necesariamente del modelo socioeconómico capitalista, desde luego el trabajo como actividad del hombre parte desde que el hombre habita el planeta, pero para fines prácticos lo enfocaremos en un contexto capitalista, capitalismo que tiene como primicia la explotación y su consecuente usufructo de la propiedad privada. Luego entonces si partimos del punto de que nuestro modelo capitalista es el que establece la naturaleza de la gran mayoría de las economías que componen la comunidad global, eso nos lleva necesariamente a separar la economía primariamente en capital y trabajo.

Como hemos analizado nuestro primer componente de este análisis en un contexto capitalista que tiene como núcleo central los sistemas de producción, ahora bien cabe señalar que al mencionar estos sistemas podemos ubicar como su primer antecedente en los talleres pequeños, muchas veces familiares, que se enfocaban en realizar una producción limitada de productos como bien podían ser textiles, metalúrgicos, madereros, o por llamarlos de otra manera, sastrerías, herrerías o carpinterías, sistemas de producción sencillos donde el empresario, era el padre de familia, y en la gran mayoría de los casos heredaba el oficio y el taller a sus hijos, y en el que el dueño del taller enseñaba también el oficio a los trabajadores que podría tener, de tal manera que con las herramientas necesarias ese trabajador podría en algún momento montar su propio taller en  otro lugar vecino.

Es a mediados del Siglo XVIII, cuando en Inglaterra se da un desarrollo tecnológico y económico que seguiría posteriormente al resto de Europa, sobre todo por el desarrollo de métodos industriales y mecanizados basados en la vaporización y la combustión, principalmente en la industria textil y siderúrgica, procesos que dejaron atrás el trabajo manual y que ayudarían a implementar maquinaria que desarrollaría una mayor producción, en menos tiempo y con menos trabajadores, desde luego aquí vemos el primer antecedente de la sustitución del trabajador por la maquina, desde luego sería mas barato para el empresario fabricar grandes volúmenes con menos trabajadores, sin embargo al no todos los empresarios contar con los recursos para el desarrollo o compra de maquinaria se ven en desventaja competitiva al no poder ofrecer los precios de los productos hechos en serie, llevando esto como resultado al cierre de los pequeños talleres, y engrosando las filas de los trabajadores.

Desde luego como sería predecible con el fenómeno de la revolución industrial esta sería el primer detonante para que exista una primera separación marcada entre el empresario y el trabajador, desde luego con estos métodos de producción el capitalista aumento el capital, y la demanda de trabajo era cada vez mayor, lo que llevo a un abuso por parte del sector patronal en cuanto a las condiciones de trabajo en las que se desarrollaban los trabajadores, como jornadas de trabajo excesivas, condiciones laborales insalubres o peligrosas, así como falta de días de descanso, condiciones que llevaron como era de suponerse a un mal clima laboral, e inconformidades por parte de los trabajadores que no tardaron en manifestarse.

Como parte de estas manifestaciones, una de las más emblemáticas fue la celebrada en Chicago E.U.A, del 1º al 4 de Mayo, llamada Revuelta de Heymarket que desde luego es un hecho histórico para el entendimiento del derecho del trabajo, en la que participarían los trabajadores de las principales empresas en la que se demandaba el respeto a la jornada de ocho horas como máximo para las jornadas laborales, considerando gozar de ocho horas para el desarrollo familiar y ocho horas para el descanso, sin embargo en la protesta del 4 de mayo una persona desconocida detono un explosivo en contra de la policía, hecho del cual se culpo a los considerados lideres del movimiento huelguista, enjuiciándolos y condenándolos a muerte, mismos que al día de hoy se les conoce como los mártires de Chicago, y para quienes como homenaje fue declarado el 1 de mayo como día internacional de los trabajadores. Hoy en día y sobre todo en las grandes ciudades, es muy raro que un trabajador trabaje mínimos a ocho horas al día, y más raro aun que pueda dedicar ocho horas al desarrollo familiar, sin embargo como bien sabemos y lamentamos, no siempre se respetan los derechos de los trabajadores aun en la actualidad.

Otro de los movimientos claves y de importancia internacional son los acontecidos en México, en Cananea en la industria minera, y en Río Blanco  en la industria textil, en 1906 Y 1907 respectivamente, bajo la dictadura del General Porfirio Díaz que luchaban por un trato igualitario y la reducción de las jornadas de trabajo que se laboraban mayores a catorce horas, sucesos que dieron origen a la llamada Revolución mexicana, lucha armada que prevaleció durante más de diez años y de la que se tuvo como resultado la Constitución política de México de 1917, aun vigente, y primera en contener los derechos elementales de los trabajadores a nivel mundial, la cual muchos países tomaron como ejemplo para redactar dentro de sus propias constituciones los derechos y conquistas laborales.

Desde luego debemos de tener en cuenta que cuando fue redactada la Constitución política de México y su artículo 123, eje rector de los derechos del trabajador, en este país los sistemas de producción eran los recientemente impulsados por Henry Ford posteriormente conocidos como Fordsismo, mismos que tenían como principales características la especialidad de los trabajadores dentro de un tren de producción en serie, en el cual eran desarrolladores de monotareas, lo cual quiere decir que solo tenían como papel desarrollar una sola tarea dentro de la producción de determinados productos y estos productos formarían un conjunto de productos que posteriormente se pondrían a la venta del publico en general, luego entonces había trabajadores especializados en operar una sola maquina, o en realizar una sola tarea por un tiempo determinado, y así como esta maquinaria muchas veces trabajaba interrumpidamente las 24 horas del día dio motivo a implementar los turnos de trabajo. De esta manera el fordsismo fue el sistema de producción que se utilizo alrededor del mundo más de la mitad del siglo XX,.

Como se desprende del párrafo anterior las condiciones que trajo el fordsismo alrededor del mundo eran similares, por lo que en un esfuerzo por salvaguardar los derechos elementales de los trabajadores, derivada del Tratado de Versalles se funda la Organización Internacional del Trabajo, misma que en 1945 pasa a formar parte como organismo especializado de la Organización de las Naciones Unidas, que al día de hoy ha dado a la normativa jurídica en materia de trabajo convenios internacionales, entre los cuales vale la pena destacar los fundamentales que tienen como temática la libertad sindical, la negociación colectiva, la abolición del trabajo forzoso, la igualdad de remuneración, la no discriminación, la edad minima para trabajar, así como la abolición del trabajo infantil, convenios que han adoptado e incluido a su norma jurídica los países que tienen ratificados estos convenios para darles carácter de obligatorios.

Como podemos observar la regulación laboral abarca el plano internacional, y se derivo de los sistemas productivos implantados por el Fordsismo, sin embargo a finales de la década de los setenta otra empresa automotriz de nombre Toyota trajo otro sistema productivo que trata de eficientar procesos, bajo la política de hacer productos de calidad, y el hacer más con menos, para lo cual tenían como primicia fundamental producir lo que ya estaba vendido, reduciendo así costos de almacenaje y de mano de obra, la especialidad del trabajador característica del fordsismo desaparece, dándole una mayor empleabilidad a los trabajadores asignándoles mayores tareas, y procurando tener una mayor flexibilidad de horarios, de tal manera de tener disponible al recurso humano necesario por el tiempo necesario de producción, invirtiendo los recursos necesarios para lograr una mayor calidad en los productos, lo que trajo como consecuencia una reducción de costos, y así mismo una reducción significativa de los puestos de trabajo, dejando de esta manera muchos de los conceptos legales sin sentido útil, y poniendo como naturales antagonistas los derechos laborales con la productividad de la empresa.

Es sencillo sacar una ecuación que cuyo resultado obstaculiza la productividad de la industria del párrafo anterior, ya que si bien se busca a toda costa proteger los derechos de los trabajadores, resultan por otro lado limitantes para que la industria pueda fortalecerse y desarrollarse en distintos países por la legislación de cada uno de ellos, resultando en algunos casos en la desaparición de empresas y en otros con el traslado de las mismas a territorios con legislaciones laborales más flexibles, es aquí cuando viene a la mente el concepto de globalización, que si bien es un concepto que nos hace pensar en desarrollo, debemos de pensar también que ese desarrollo solo es para unos cuantos, y desde mi punto de vista el problema de la globalización económica es que el propósito es establecer empresas multinacionales, y productos multinacionales, que cada vez tienen mayor facilidad de traslado de un país a otro por los múltiples convenios y bloques comerciales que realizan entre países, sin embargo esa facilidad de traslado que tienen las empresas o las mercaderías aun hace falta dársela al ser humano, al trabajador que depende de una empresa que cuando tiene una mejor proyección en otro país, se traslada y deja en condiciones de desempleo a muchos trabajadores, ya que los mismos no pueden ser trasladados junto con la empresa a otro territorio con la misma facilidad que los productos que fabrica.

Ahora bien, a raíz de todos estos fenómenos que han venido cambiando a través de la historia de las relaciones laborales, y al ver que es inminente el alto porcentaje de desempleo en la mayoría de los países, se han originado nuevas teorías e incluso practicas de métodos de trabajo, a mediados de la década de los noventa en Dinamarca nace un nuevo concepto llamado Flexiseguridad, misma que procura establecer relaciones laborales más flexibles entre empleadores y trabajadores, hacer trabajadores con mayor adaptabilidad de funciones por medio de la capacitación constante, y alta protección social a los desempleados, lo cual atiende como vemos a las necesidades de la industria, y teniendo como una de sus principales primicias la protección a las fuentes de empleo, sobre los derechos del trabajador, con la lógica sustentada en que sin fuente de empleo no hay trabajador.

Conceptos novedosos también comienzan a salir dentro del mercado de trabajo, como el teletrabajo, el trabajo mientras sea posible realizarlo desde el hogar mediante un ordenador e Internet, reduciendo así los costos que genera a la empresa un puesto fijo de trabajo, o por otro lado el trabajo autónomo, trabajo realizado de manera independiente a una empresa, muchas veces sin contar con las medidas de seguridad social, ambas medidas hoy sustentadas y requeridas por la industria pueden generar desde mi punto de vista una mayor población económicamente activa, sin embargo hacen notar la similitud con los talleres familiares de los que hablamos en los primeros párrafos de este artículo.

Desde mi particular punto de vista, la problemática actual de desempleo que vivimos muchos países era de verse llegar desde la implantación propia del capitalismo, el hacer más  con menos, esto quiere decir desde luego menos trabajadores, y  menos derechos laborales, al crecer la industria bajo los métodos de producción tan aceleradamente desato desde luego que la gran mayoría de seres humanos buscara ubicarse en la posición de trabajadores, y los empresarios a su vez que fueran menos, desde luego los empresarios contratan al menor número de trabajadores posibles, por otro lado los derechos de los trabajadores y el principio de estabilidad en el empleo hace que trabajadores permanezcan muchos años en un puesto de trabajo, obstaculizando a las nuevas generaciones ocupar dichos empleos, sobre todo cuando se trata de trabajadores profesionistas, luego entonces tenemos un superávit de trabajadores, y un déficit de empleadores, por lo que me es imposible pensar sobre todo viendo los nuevos conceptos de trabajador autónomo, y de teletrabajo que la tendencia será poco a poco que los habitantes regresen a los talleres familiares y negocios pequeños, la macroeconomía nos rebasó por lo que como es fácil advertir, no solo los trabajadores necesitan de la empresa, sino la empresa de los trabajadores, ya que la industria necesita entender que el trabajador también es el consumidor final de la producción en la gran mayoría de los casos, en pocas palabras, si quieres producir, también necesitas una población con determinado poder adquisitivo.


Valente Quintana