Derecho del trabajo y relaciones laborales

Derecho del trabajo y relaciones laborales

miércoles, 30 de mayo de 2012

EL SINDICALISMO DEVORA MI PAÍS; Por Valente Quintana


En mi país, México, y estoy seguro que en muchos con características sindicalistas semejantes es fácil advertir que las relaciones laborales rompen el esquema funcional y tradicional bipartita, dando paso a una amorfa composición tripartita, cáncer vertebral que sufre nuestra economía y al que se le presta poca atención de corte estatal.

La doctrina nos dice que la economía se basa primariamente de dos factores, que son el capital y el trabajo, mismas partes  que son naturaleza de una relación laboral, sin embargo tenemos ya casi un centenario de vivir en la practica una relación laboral tripartita, esto si tomamos en cuenta el sindicalismo nacional, que por supuesto se tiene que añadir sistemáticamente como elemento primario de la propia economía, circunstancia que semejante a un anclaje impide que navegue con rumbo definido el progreso de nuestro país.

En inicio y de acuerdo a principios Marxistas, Leninistas el sindicalismo será la representación colectiva de los intereses obreros, suponiendo que en lo individual el obrero no tiene la suficiente fuerza, o peso económico  que el capital, o el empresario en este caso, sin embargo con el paso del tiempo este ideal que da origen a los sindicatos, queda enclaustrado en los libros de historia y teoría económica ya que en la practica se ha desvirtuado el sentido de estos, perdiendo por completo su finalidad de representación obrera, y dando paso a negocios ilegítimos pero legales, o en otros casos a representación política partidista.

Hablando concretamente de nuestro país y remitiéndonos a su propia historia deberemos recordar que en la constitución de 1917 se establecen por primera vez derechos de carácter social con su artículo 123, circunstancia que nos señalo como ejemplo de nivel internacional, como los pioneros de constitucionalizar los derechos sociales laborales, sin embargo al cabo de una década las organizaciones sindicales, junto a sus principios  por lo que se lucho y dio origen a una revolución  se integraron al partido político en el gobierno, con la invitación que les hace Plutarco Elías Calles, en ese momento Partido Nacional Revolucionario a la postre PRI,  invitación que sobra decir le daría el poder mayoritario de la clase obrera o por lo menos la de los dirigentes sindicales, quienes históricamente ejercen su manipulación sobre los trabajadores de México.

Es entonces notorio que el sindicalismo (CTM), a partir de 1928 con su integración al partido oficial, tiene como primera causa la representación de partido, y deja a un lado la representación obrera, solo acudiendo a ella para ejercer control de voto hacia el partido oficial en época de elecciones y controlando gigantes gremios que son efectivos focos de poder, tal es el caso del magisterio, que lejos de fungir como los respetables precursores de la educación que hubiera idealizado José Vasconcelos, se han convertido en agentes de control político educacional, manteniendo al margen y bajo control al pueblo de México con la precaria educación que se imparte en las aulas de escuelas del estado, otros gremios de poder podemos ubicarlos en los telefonistas, electricistas, petroleros, mineros y por supuesto en los medios de comunicación.

Luego entonces y con el análisis que antecede, podemos ver que ese tercer brazo antinatural que hoy tiene la economía nacional y la relación laboral es de control y es de estrecho vínculo gubernamental, y eso hablando solo del poder político del sindicalismo, tendríamos que hablar también así de los fuertes negocios que se han consolidado dentro de la legalidad pero carentes de toda legitimidad, como los sindicatos de portafolio que no tienen un solo agremiado real, pero que sin embargo incluso consolidan federaciones, o su contraparte, los sindicatos blancos que tampoco tienen agremiados reales pero que sin embargo venden contratos de protección a los empresarios como antídoto a los primeros.

Es evidente que el sindicalismo en México entorpece el desarrollo económico nacional, publico y privado, y del sector publico basta con echar un vistazo a PEMEX o el IMSS, ambos absorbidos por sus propios sindicatos, o el magisterio utilizando fondos para pagar profesores que comisionados no se han parado en una aula, y que al mismo tiempo no hay recursos en el sector educación para la construcción de más escuelas o para adquirir mejor mobiliario.

En el sector privado, y sobre todo en la pequeña y mediana empresa el sindicalismo se ha dedicado a la extorsión legalizada, situación que provoca el cierre de fuentes de empleo así como el miedo generalizado de los probables inversionistas, lo que obstaculiza por supuesto la mayor generación de empleo, tan necesaria en una nación que por falta de oportunidades laborales perdemos a gran parte de nuestros jóvenes que ya sea por falta de educación o por falta de empleo se enrolan en las filas del crimen organizado, queda la pregunta, ¿Cuantos muertos nos hubiéramos ahorrado de los más de 60,000 que tenemos por una guerra interna, si hubieran mayores oportunidades educativas y laborales?

Mi conclusión es clara, el sindicalismo se esta comiendo a mi país, y ya se lo esta acabando, podemos tener a cualquier partido político en el poder, pero mientras el sindicalismo goce de ese poder legal pero ilegitimo, el rumbo del país no virara de ese destino que veo ya más cerca en forma de abismo.

El sindicalismo hoy en día poco o nada tiene que ver con los trabajadores.



Valente Quintana Pineda.

lunes, 30 de abril de 2012

ARTÍCULO 4º CONSTITUCIONAL, EQUIDAD DE GENERO. Por Valente Quintana

Seguramente no es este, estimado lector, el primer artículo que llega a sus manos acerca de la igualdad de genero, sin embargo considero importante seguir escribiendo acerca de este tema para darle continuidad a esta permanente campaña de conciencia que tiene como objetivo primordial hacer valer este derecho constitucional, derecho que lamentablemente aun en nuestros días se sigue violentando en muchos sectores sociales, económicos, políticos, y culturales de nuestro país, derecho mismo que encontramos establecido en nuestra carta magna en su artículo 4º que en sus primeras palabras a la letra nos dice “ El varón y la mujer son iguales ante la ley”.

 Hace apenas unos meses, el 8 de marzo, celebramos el día Internacional de la mujer, observe en las redes sociales miles de felicitaciones al genero femenino, en general mucho color rosa por las calles y en los comercios, y en general un encantador ambiente feromónico por donde pasaba, sin embargo me di cuenta que al igual que muchas otras fechas conmemorativas ha sido utilizada para fines equivocados dejando a un lado el verdadero significado que tiene este día que conmemora, mas que a la mujer por su propia esencia, su derecho a la equidad frente al genero opuesto.

Considero de primordial trascendencia dejar claro el concepto de equidad de género para poder comprender posteriormente su importancia en nuestra sociedad, y encontramos como definición doctrinal, que dicho concepto nos remite a la circunstancia de igualdad y justicia en el trato, así como oportunidades entre hombres y mujeres, según sus propias necesidades. Luego entonces es fácil comprender que se trata de la justicia para ofrecer el acceso y el control de recursos a hombres y mujeres por parte de las instituciones, así como de la sociedad en su conjunto.

En nuestro país y en el mundo entero el tema de la equidad de género es muy importante para las circunstancias actuales de oportunidad, ya que en un principio presume la necesaria igualdad plena de genero  en cuanto a sus derechos y obligaciones, así como a la eliminación de la discriminación por estos motivos, dando así por lo menos en teoría una apertura general de oportunidades para gran diversidad de tópicos, entre ellos uno de los más notorios es la igualdad de oportunidad en el empleo, y el principio de que a trabajo igual remuneración igual ya sea realizado por hombres o mujeres.

De esta manera entendemos que en la realidad actual que vivimos o encontramos al interior de las fuentes de trabajo, podemos encontrar áreas clave de la organización bajo la dirección indiferente de hombres o mujeres, cada uno dándole un sentido y organización, reflejo muchas veces de su genero, sin embargo en ambos casos con capacidades lo suficientemente competitivas para desempeñar un optimo papel al frente de las mismas.




En la convención de la OIT del año de 1975 celebrada en México se establecieron los parámetros para una adecuada integración y plena participación de la mujer en el desarrollo nacional, que sumada a la de los hombres le han dado una óptica diferente al mundo en sus diferentes sectores, dando como resultado un equilibrio natural en cada uno de ellos, claro, el principio es ese, sin embargo la realidad y datos duros proporcionados año con año por el INEGI, nos hace ver que la tarea de lograr una igualdad de condiciones real aun esta lejos de consagrarse.

Podemos darnos cuenta que año con año las políticas publicas le dan cierto énfasis a programas de concientización o protección al  derecho a la equidad, por otro lado también organismos internacionales como la UNESCO y la OIT hacen un esfuerzo día con día por llevar dentro se sus planes de trabajo un apartado exclusivo referente al mismo derecho, sin embargo por razones de concientización no hemos podido aterrizar por completo este tema en la retrograda ideología de muchos hombres y mujeres, que siguen jugando sus roles como si estuviéramos hablando de otra época, llevamos procurando ya varias décadas la concientización de este derecho a la sociedad mexicana, sin embargo por cuestiones de carencia de educación, y otros factores no se ha logrado del todo abolir la sumisión de la mujer al hombre, como vemos desde la propia Constitución se establece la igualdad jurídica entre hombres y mujeres en su artículo 4º , y en el panorama internacional, este derecho lo encontramos en la propia Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, en la Declaración y Programa de Acción de Viena de 1993, así como diversos convenios y resoluciones acerca de la no discriminación y equidad de genero formuladas por la OIT.

El tema del derecho a la equidad como vemos no es nada nuevo, sin embargo debido a una carente educación a ciertos sectores que siguen atendiendo más a usos y costumbres milenarias que a ideologías actuales y necesarias, no se han podido tener los resultados que buscamos, por un lado encontramos aun familias apegadas a autoritarios patriarcados, pero por otro lado también observamos las malas interpretaciones de grupos feministas pseudo modernistas que proclaman la supremacía femenina, sin darse cuenta de que caen en el mismo burdo error al que se supone que atacan, (el machismo), considero que es una cuestión social, cultural y educacional a la que se tiene que atender para lograr esta evolución tan necesaria, y tener clara la idea para su mayor entendimiento, que la equidad de genero no quiere decir que el hombre y la mujer sean iguales, ya que ni anatómica, ni psicológicamente lo son, sin embargo esta equidad atiende más al valor del genero en la sociedad y el reconocimiento como seres humanos sin etiquetar sexos, no debe someterse un genero al otro, esto es absolutamente retrograda, y sin embargo aun lo encontramos a todos niveles sin importar condición económica ni social, la mujer complementa al hombre tanto como el hombre a la mujer, no existe supremacía de ningún genero, ni debe haber sumisión tampoco, y considero que profesionalmente no tiene una ventaja general un genero por encima del otro, eso atiende o debe de atender a capacidades y habilidades que tenga desarrolladas cada persona en lo particular.

Solo haciendo conciencia nosotros mismos acerca de la importancia de poner en una balanza al hombre y a la mujer con exactamente el mismo peso y valor, y educar a nuestros hijos bajo esta ideología con el ejemplo, podremos algún día erradicar por completo la desigualdad entre hombres y mujeres, y por supuesto, la discriminación milenaria hacia la mujer, de la misma forma que la discriminación pseudo modernista hacia el hombre por parte de los círculos feministas, dejemos de vernos como antagonistas, y fijemos la mirada hacia el mismo punto, hombro con hombro, ya que después de todo, religiosamente, políticamente, y geográficamente los humanos ya nos encontramos muy divididos.


Lic. Valente Quintana Pineda
VALENTE QUINTANA, Consultoría en relaciones laborales S.C.

Licenciado en derecho por UNITEC, posgrado en derecho del trabajo por la UNAM, con estudios en Organización Internacional del Trabajo por la Asociación de Naciones Unidas de Venezuela, Consultor en relaciones laborales bajo su propia firma www.proteccionaltrabajo.org, así como Director de la Asociación Latinoamericana de Protección al Trabajo A.C., Editor de factorlaboral.blogspot.com, y articulista de temas laborales para diversas publicaciones.

martes, 17 de abril de 2012

Conciliar en PROFEDET; Por Valente Quintana Pineda

  Conozca las ventajas de resolver controversias laborales atendiendo los citatorios emitidos por esta autoridad, por Valente Quintana Pineda.
Preámbulo
Actualmente el sector patronal pone una especial atención en la reducción de sus egresos, cuida que sean realizados de manera responsable y verifica que se destinen en su mayoría al fomento de la producción o al plan de ventas, ya que de esta manera presume que regresara la inversión.
Existen también gastos corrientes que deben efectuarse por la propia operación del negocio, sin embargo, muchas organizaciones suministran grandes cantidades de capital para resolver contingencias laborales, tal como sucede en los pagos por laudos condenatorios resultado de demandas por despido injustificado interpuestas por los trabajadores en contra de sus patrones. Este panorama se agrava si se trata de una pequeña o mediana empresa (Pyme), pues el resultado puede ser devastador.
Las compañías pueden evitar fugas de dinero por conflictos laborales resolviéndolos a través de pláticas conciliatorias, antes de que se transformen en un juicio laboral entablado por los trabajadores ante las Juntas de Conciliación y Arbitraje (JCA) respectivas.
Toda controversia laboral puede resolverse por la vía de la conciliación y llevarse en las instalaciones de la propia organización, a través de la celebración de convenios privados, los cuales deben ser ratificados ante las JCA respectivas, o mediante la intervención de la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet) o de las Procuradurías Locales en cada entidad federativa del país, dependiendo de la competencia a la que corresponda el objeto social o actividad de los centros de labores (art. 527 Ley Federal del Trabajo –LFT–).
Debido a la importancia que reviste para los patrones este tema, hemos considerado pertinente elaborar el presente trabajo cuya finalidad es destacar el papel de la Profedet en materia de resolución de conflictos laborales a través de la negociación.
Qué es la Profedet
La Profedet es un órgano desconcentrado de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, la cual tiene por objeto brindar asesoría legal en materia laboral a los trabajadores, así como proponer soluciones a los conflictos suscitados entre éstos y sus patrones por medio de la conciliación, entre otras atribuciones (art. 530, fracciones I y III LFT).
Los servicios que ofrece esta dependencia son totalmente gratuitos y cuenta con 47 oficinas en toda la República Mexicana. A éstas deben sumarse las Procuradurías Locales de la Defensa de Trabajo, quienes tienen funciones similares a las de la Profedet.
Intervención de la Profedet
La manera en que las Procuradurías ejercen sus facultades conciliatorias es mediante la notificación al patrón de un primer citatorio. El propósito es que éste asista a una audiencia en la que también estarán presentes el trabajador y un procurador, quien intervendrá para avenir los interés de cada una de las partes y remediar con ello el conflicto derivado de la queja del subordinado; en caso de que el patrón no acuda a dicha reunión, se le hará llegar un segundo, o hasta un tercer citatorio. Si no atiende a ninguno de ellos, la Procuraduría formulará y presentará a petición del afectado la demanda inicial ante la JCA correspondiente, sin embargo nuestra recomendación es presentarse a las charlas conciliatorias a fin de concluir al problema en esta instancia.
Generalmente las organizaciones desconocen las consecuencias jurídicas que puede traer asistir o no a este tipo de reuniones, por lo que se sugiere de inmediato recurran a la asesoría de su departamento legal o su abogado externo de cabecera.
A pesar de que en el cuerpo del propio citatorio se hace el apercibimiento de la imposición de una multa al patrón en caso de no comparecer a la audiencia, en la práctica dicho apercibimiento no tiene eficacia, ya que como la Procuraduría no tiene facultades sancionadoras hasta el día de hoy no conocemos un sólo caso en que dicha multa se hubiese hecho efectiva, por ello que las empresas prefieren no presentarse.
No obstante esta postura no es aconsejable porque las organizaciones pierden la posibilidad de solucionar el conflicto a un costo muy bajo.
Importancia de la conciliación
Como puede observarse la labor primordial de la Profedet es gestionar acuerdos de amigable composición, dando una solución a alguna controversia legal o económica entre los patrones y trabajadores, a efecto de que las partes involucradas queden completamente satisfechas.
Es necesario entender a la conciliación como la primera oportunidad para llegar a un arreglo el cual evitará una futura obligación derivada de un laudo condenatorio, que por supuesto siempre será de mayor cuantía económica que cualquier tipo de convenio, a menos, claro está, que se trate de aparentes trabajadores, personas que nunca tuvieron relación laboral con el patrón, en cuyo caso también es recomendable presentarse a estas reuniones.
Las ventajas de atender un asunto laboral ante la Procuraduría comienzan en el momento mismo en que ésta tiene en sus manos un procedimiento mucho más sencillo en cuanto a su tramitación, pues el propio patrón puede presentarse personalmente sin necesidad de mayor asesoría legal, bastando que acredite su personalidad con una identificación, tratándose de una persona física, o mediante el instrumento notarial correspondiente en el supuesto de personas morales.
Por otra parte las Procuradurías tienen una sobrecarga de expedientes por atender, por lo que generalmente privilegian los arreglos conciliatorios, para con ello evitar su desahogo, ante las JCA competentes. Por eso se dice que actúan más que como representantes de los trabajadores, como verdaderos conciliadores imparciales, pues su tarea es sensibilizar a los subordinados acerca de las posibilidades de un arreglo, aminorando así los sentimientos personales y negativos que pudiera tener en contra del patrón y de esa manera darle un sentido objetivo a las negociaciones.
El destino del conflicto laboral dependerá de la información con que cuente el colaborador al momento de ser separado de su trabajo, porque a pesar de los esfuerzos que ha hecho la Profedet año con año en sus anuncios publicitarios en la radio y la televisión para invitar a los trabajadores a que reciban asesorías gratuitas y profesionales, normalmente acuden directamente a algún abogado particular y en otras ocasiones por inercia ante la JCA en donde, por medio de empleados corruptos de esta dependencia, su asunto se turna automáticamente a las redes de pseudo profesionistas que permanentemente la tienen secuestrada, quienes habitualmente reclaman el pago de liquidaciones o finiquitos con cantidades significativamente más altas a las que verdaderamente corresponden, o con prestaciones a las que no se tiene derecho. Todo esto con el propósito de cobrar sus honorarios sobre dichos montos, porque por lo general los fijan por el orden de un 35% sobre las cantidades obtenidas a través de un convenio o laudo ejecutoriado.
Luego, haciendo una comparativa de los probables escenarios que nos podemos encontrar en la resolución de un conflicto laboral, tenemos por un lado a los subordinados asesorados por pseudo abogados engolosinados con lo que puedan cobrar de honorarios y por otro nos enfrentamos a un trabajador asesorado por la Profedet, cuyo único interés es que el conflicto no llegue a transformarse en una demanda ante la JCA correspondiente. Así podemos afirmar que una controversia laboral negociada en las Procuradurías definitivamente es más barato y menos complejo de solucionar que llegar a la instancia de las JCA competentes.
Conclusiones
Analizados los beneficios que conlleva que un conflicto laboral sea turnado por los trabajadores ante la Profedet, podemos concluir que en verdad el hecho de recibir un citatorio de esta autoridad es un privilegio más no un problema, porque si hacemos conciencia, la controversia la tenemos desde el momento en que un trabajador se separa de la empresa, y ese inconveniente puede tener las aristas que ya mencionamos, siendo el camino de la Profedet el que menos problema nos causará, pues con una buena disposición lo remediaremos de la manera más sencilla, rápida, eficaz y económica.
Debido a esto podría agregar a manera de consejo, que sería de mucha utilidad para el patrón, poner a disposición de su personal la información necesaria acerca de esta alternativa, porque si sistemáticamente el personal con el que terminemos una relación laboral acude a la Procuraduría por asesoría legal, estamos seguros que los pasivos laborales derivados de contingencias serán considerablemente menores.

Artículo anteriormente publicado en el número 275 de la revista IDC Asesoría Jurídico Fiscal de Grupo Expansión.

jueves, 12 de abril de 2012

VÍA CRUCIS LEGAL AL CONSTITUIR Y OPERAR UNA EMPRESA; Por Valente Quintana

Artículo anteriormente publicado en Revista Pyme mes de abril.

Hoy en día vivimos un fuerte problema económico nacional, tal vez no alarmante según los mandos en materia, pero si nos enfocamos desde un punto de vista analítico al gran problema de la falta de inversión privada en todos los sectores de la industria, no podemos dejar de referirnos a la falta de seguridad jurídica que sufren en general todos los sectores.

Partamos del principio de que en nuestro país el 85% de la población económicamente activa depende directamente de la pequeña y mediana empresa, luego entonces nos dedicaremos a este sector en especifico al decir que no es sencillo operar desde el punto de vista normativo ninguna unidad económica de producción de esta naturaleza, luego entonces, es urgente no tanto legislar ciertos rubros, sino al contrario, establecer una simplificación jurídica en todas las materias del derecho aplicables a la empresa para poder constituir y operar un negocio a la brevedad una vez que se ha tomado la decisión de confiar en el país e invertir capital para el fomento de su economía, y a su vez, generar empleos de calidad.

Nos encontramos recurrentemente en el sector empresarial con la posición ideológica de que es sumamente complicado poder establecer un negocio en el territorio nacional, y esto debido al complicado camino burocrático que debe de seguir una empresario al momento de emprender cualquier idea de negocio, y realizar un sinnúmero de tramites legales derivados de las múltiples legislaciones estatales y federales a las que debe de dar cumplimiento, y esto agravándose en mayor o menor proporción de acuerdo con el giro u objeto social que se le pretenda dar al negocio.

Si  tratamos de hacer el recuento de cuantas legislaciones existen en el país, y a cuantas se debe de dar cumplimiento al operar un negocio nos encontraremos un panorama sumamente complicado de cumplir para un empresario común, aun ajeno al tema regulatorio jurídico existente en el territorio nacional, encontramos diversas leyes de carácter federal que deberemos de cumplir para encontrarnos operando legalmente, entre las que podemos citar la Ley General de Sociedades Mercantiles en un inicio, esto para constituir una persona moral analizando que tipo de figura jurídica es la más conveniente para nuestros propósitos, así como la responsabilidad que tendremos ante cada una de ellas, para lo que por supuesto deberemos estar asesorados de un consultor jurídico que nos pueda asesorar acerca de las características y virtudes de cada tipo de sociedad, normalmente un Abogado mercantilista, después de tener constituida nuestra sociedad tal como la necesitamos, entraremos al tema de inscripción de persona moral ante el registro federal de contribuyentes, para lo que ya estaremos recurriendo a los Códigos Fiscales ya sean federal, y estatal, así como por lo menos a la Ley del Impuesto Sobre la Renta, esto para cumplir cabalmente con nuestras obligaciones de carácter fiscal.

Inmediatamente que tenemos nuestra persona moral legalmente constituida, buscaremos un establecimiento apropiado para el objeto de nuestro negocio para lo que necesitaremos comprar o arrendar un inmueble, y en ambos supuestos tendremos que apegarnos al Código Civil del  territorio que nos corresponda, esto para acordar el clausulado de los contratos referentes a la compra o al arrendamiento del mismo, hasta aquí vemos que tendremos que asesorarnos por varios especialistas en temas jurídicos así como contables.

Es importante también en este punto de nuestro artículo recordar que para la búsqueda de un inmueble que nos sirva como centro operativo de nuestro negocio necesitaremos investigar y apegarnos a ciertos reglamentos de carácter administrativo estatal, esto para conocer el tipo de licencias y tipos de uso de suelo que corresponderán a nuestro negocio según su objeto social.

Si ya llegamos a este punto, ya vamos de gane, y aconsejo  respirar profundamente para hacernos de paciencia y terminar nuestro viacrucis jurídico empresarial, todo con el fin de aportar al sistema económico nacional, trabajo y producción, así como por supuesto percibir ingresos de una manera honesta y respetable, para la generación de empleo nos corresponderá analizar los mínimos legales que deberemos contemplar para la contratación de personal, para lo que acudiremos directamente a la Ley Federal del Trabajo quien nos dictara las obligaciones mínimas legales que deberemos de cumplir con nuestros trabajadores, además de sus derechos primordiales, que en ocasiones parecerán un exceso pero que al fin y al cabo ya se encuentran en nuestra norma en materia laboral como conquistas laborales.

Por ultimo y no por eso menos importantes ya entrados en el tema de los trabajadores con que dispondremos, deberemos estudiar las obligaciones emanadas de la Ley del Seguro Social, y ahí en verdad entramos en palabras mayores, ya que nuevamente necesitaremos a un asesor especialista que nos auxilie desde el registro de nuestros trabajadores ante el IMSS, así como mes con mes realizar el calculo de las cuotas patronales correspondientes, así como descontarle el porcentaje de parte del trabajador a su salario, sistema que debemos de implementar cuidadosamente para no incumplir con nuestras obligaciones hacia el sistema se seguridad social, ya que como sabemos el propio instituto tiene facultades fiscalizadoras para hacernos cumplir con nuestras obligaciones, de lo contrario se nos impondrán multas y capitales constitutivos tan altos que nos podrían hacer perder una gran parte de nuestro patrimonio.

Además de todos los pormenores legales que observamos para cualquier  negocio en general, tendremos que revisar según el objeto de nuestra empresa a que leyes nos deberemos de sujetar para su operación, como claro ejemplo, si el objeto de nuestro negocio es de carácter editorial, pues lógico será que acudamos constantemente a la Ley Federal de Derechos de Autor para llevar a cabo los tramites de registro de obras que publiquemos, o si se tratara de un negocio relacionado con el sector comunicaciones, se presume que estaremos en constante apego a la Ley Federal de Telecomunicaciones, y así como con este par de ejemplos podemos encontrarnos con muchos más que según su objeto deberán de acudir a legislaciones más especificas y especializadas para la regulación de su actividad.



Como vemos resultado del breve análisis comentado anteriormente, son muchos los obstáculos legales por los que tendrá que pasar un nuevo empresario al intentar establecer un negocio, y en verdad se convierten en verdaderos obstáculos por la complejidad que conlleva cada trámite que tendrán que realizar debido al sinnúmero de requisitos que se solicitaran para cada uno según la ley que se aplique, y la autoridad ante la cual se lleva acabo cada tramite, y eso sin contar que para la gran mayoría de ellos deberemos de pagar por la asesoría de un especialista que nos brinde su apoyo por la especialización con que cuente para cada diferente tema, lo que desde luego solo engrosara la inversión inicial para la constitución y operación de cada negocio.

Desde mi punto de vista, si sabemos que el 85% de las fuentes laborales están en poder de la pequeña y mediana empresa se debería de fomentar la cultura empresarial  para generar mayor número de fuentes de trabajo por medio de diversos incentivos, o por lo menos simplificar el régimen normativo para el establecimiento de un negocio en general, ya sea por que se unifique una sola instancia de gobierno donde podamos realizar todos los tramites necesarios para su establecimiento, o por que reduzcan el número de requisitos para cada tramite, así como el tiempo de espera para recibir resoluciones a las peticiones que hacemos a la autoridad.

Creo  que con cualquiera de ambas maneras se podría hacer más atractiva la inversión privada para el establecimiento de un mayor número de pequeñas y medianas empresas, generando así una considerable cantidad de empleos, y por consecuencia dándole un mayor impulso a la activación económica nacional. No necesitamos un mayor número de legislaciones que lo regulen todo, sino a contario sensu, necesitamos un simple proceso estandarizado para el cumplimiento de obligaciones derivadas de un ejercicio económico productivo, y sobre todo, generar información legal para empresarios, que al momento de decidir invertir el capital de sus ahorros o de un préstamo en un negocio no imaginan aun el vía crucis burocrático legal por el que tendrá que caminar el año siguiente para su formal constitución, y por el resto de la vida del negocio en por lo que se refiere a su operación.


Lic. Valente Quintana Pineda
Consultor en relaciones laborales

Licenciado en derecho por UNITEC con posgrado en derecho del trabajo por la UNAM, con estudios en Organización Internacional del Trabajo por la Asociación de Naciones Unidas de Venezuela, Consultor en relaciones laborales bajo su propia firma www.proteccionaltrabajo.org, así como Director de la Asociación Latinoamericana de Protección al Trabajo A.C., Editor de factorlaboral.blogspot.com, y articulista de temas laborales para diversas publicaciones.

lunes, 2 de abril de 2012

EL PERFIL DEL DIRECTOR PYME

EL PERFIL DEL DIRECTOR PYME

Anteriormente publicado en la revista Pulso Pyme en su número correspondiente a los meses de Marzo - Abril

Con este artículo buscamos poner en manos del empresario las características generales con las que debe de contar cualquier candidato a dirigir una pequeña o mediana empresa, buscando el perfil idóneo de un director PYME pensando en las actividades y responsabilidades que enfrentara día a día en la operación de cualquier tipo de negocio.


Hoy en día las pequeñas y medianas empresas tienen una muy importante participación en la economía nacional, por no decir que el papel más relevante debido al gran porcentaje que reportan como las principales generadoras de los actuales puestos de trabajo, por lo que es de suma importancia tener el cuidado y control suficientes para la administración de cada una de ellas, por lo que al momento de pensar en el perfil de su administrador o director, deberemos tomar en cuenta varios factores que debe de tener de acuerdo a un idóneo perfil previamente establecido.

Regularmente el Director de una PYME es el mismo fundador  y propietario de ella, por lo que más que la búsqueda de un perfil, se recomendara desarrollar ciertas habilidades para la mejor administración de cada unidad económica, entre las que podemos apreciar con mayor importancia un espíritu emprendedor que presumimos ya se cuenta con el, toda vez que al ya contar con una PYME en funcionamiento se presume que se cuenta con esta cualidad previamente a constituir un negocio.

Hay que pensar en este punto del artículo que nos podemos encontrar frente a dos supuestos, el primero de ellos es como ya mencionamos que el director de la PYME sea la misma persona que invirtió capital para su constitución y funcionamiento, y por lo tanto fundador de la misma. Y por otro lado podemos encontrarnos en la necesidad de contratar un director ajeno aún al negocio,  que ya sea por su experiencia, preparación, capacidades o especialización altamente desarrolladas sea necesario para comenzar cierto tipo de empresas, o en el mejor de los casos, para desarrollarlas mejor o darles nuevos alcances o giros al objeto de cada PYME, para lo que el empresario deberá tener la suficiente humildad para saber y conocer el limite de sus capacidades y dejar a otra persona más capacitada el encargo de seguir administrando el negocio.

Una vez mencionadas las dos vertientes de las que podemos partir, lo invariable y más recomendable es contar con ciertas capacidades que necesitaremos en ambos casos, en primer lugar se sugieren tres características fundamentales para cualquier tipo de líder de negocio, en primer lugar nuestro Director tendrá que ser una persona reflexiva, esto tomando en cuenta el grado general de responsabilidad de cada una de sus decisiones, y tomando en cuenta que serán responsabilidad suya las decisiones buenas o malas que tome desde su posición, de igual forma de las decisiones tomadas en cada una de las áreas de la empresa, lo que nos lleva a la siguiente característica fundamental que será; contar con liderazgo, este para transmitir los ideales de negocio de la empresa, e infundir en los demás trabajadores  la ideología empresarial con la que se van a identificar, así como los programas administrativos y negocio para cada una de las áreas que componen al negocio.

Como Tercera característica fundamental para nuestro director PYME encontramos la preparación, y esto quiere decir que tenga la preparación académica y profesional, para hacer frente a los retos con los que comúnmente se encontrara al frente del negocio, y esta podrá variar de acuerdo al giro del mismo, pero como mínimo necesitaremos que sea un profesionista ya sea con una licenciatura administrativa, o en todo caso, más enfocada al objeto de la PYME y de preferencia con alguna maestría en administración de negocios que hoy en día al parecer se puede encontrar en cualquier universidad, en un rango muy diverso en cuanto a precio y calidad, como vemos, es de gran importancia hacer un análisis exhaustivo en cuanto a la preparación de nuestro candidato tanto profesional como académica, siendo tan importante una como la otra.

Una vez habiendo visto y analizado las características fundamentales de nuestro director, podemos mencionar también diversas características accesorias que tomaremos en cuenta para su elección, entre las que podemos encontrar, la comunicación, que como sabemos es profundamente importante al interior de una empresa sobre todo para transmitir ideas precisas y ordenes claras a los demás empleados a fin de que funcione a la perfección nuestra PYME, podemos citar también dentro de estas características la inteligencia emocional, ya que  el director sobre todos los demás trabajadores deberá  ser quien dirija  el rumbo del negocio, y para ello deberá pensar claramente para actuar con cabeza fría, al enfrentar problemáticas de diversa índole y encausar adecuadamente el negocio de la manera más objetiva posible.

Es importante también para nuestro Director PYME, contar con la capacidad de establecer metas y objetivos a largo, mediano y corto plazo para el negocio, esto con el fin lógico del desarrollo constante de nuestra empresa, así mismo y para lo cual es necesario contar también con una clara capacidad de planeación a fin de desarrollar las tareas con que lograremos llegar a nuestras metas y objetivos.

Además de las características anteriormente mencionadas, será mejor que cuente también con algunas características personales que le permitan su adecuado desenvolvimiento al interior de la empresa, así como para crear cierta empatía con el resto del factor humano del que dependerá para desarrollar una labor con un desempeño optimo, luego entonces en ese orden de ideas lo mejor será buscar un Director que refleje cierto carisma, para empatizar con los demás empleados, que sea además una persona informada, tanto como creativa, para enfrentar ciertos problemas dándoles una adecuada solución, muchas veces teniendo que dejar ciertas problemáticas o decisiones en manos de sus subalternaos para lo que también deberá contar con la capacidad de delegar ciertas decisiones.

Una vez teniendo las características elementales con las que deberá de contar nuestro Director PYME, es importante también considerar que su perfil deberá tener ciertos aspectos afines con el objeto del negocio, sobre todo de preparación y experiencia, y ya que nos decidamos entre los candidatos posibles para nuestro director, o en el caso de que lo seamos nosotros mismos, es importante darle continuidad a la preparación, sobre todo en ciertos sectores que evolucionan aceleradamente, como es el caso del sector sistemas y comunicaciones.

Por otro lado es recomendable que una vez que hayamos decidido quien será el responsable de llevar las riendas de nuestro negocio, comencemos con el pie derecho analizando las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas (Análisis FODA) que enfrenta nuestra PYME, y de ahí comenzar a establecer los objetivos y metas a los que queremos llegar, así como las tareas que nos permitirán llegar a estas, buscando siempre una mejora continua de procesos que nos de resultados cualitativos y cuantitativos en un lapso corto, con un costo bajo, proceso al que se le llama metodología Kaizen.

Como conclusión es fácil advertir que deberemos hacer un profundo análisis de las características con las que cuentan los candidatos a dirigir nuestra PYME, o en el caso de que nosotros mismos la dirijamos, ser lo suficientemente objetivos y hacernos nosotros mismos este análisis y en caso de no cumplir con las características necesarias, tendremos dos opciones muy validas, la primera como vemos sería contratar a un externo, o por el contrario, fomentar dichas características en nosotros mismos preparándonos para ofrecerle las virtudes necesarias a nuestra empresa, que como vimos están al alcance del publico en general, como opinión propia considero que quien aspire a dirigir una empresa ya sea propia o ajena, además de la experiencia que tenga administrando una empresa tendría mayores beneficios cursar alguna maestría, especialidad o diplomado en administración de negocios o como ahora popularmente de les llaman por sus siglas en ingles, MBA.



Valente Quintana Pineda es Licenciado en derecho especialista en relaciones laborales, con posgrado en la UNAM, realizo estudios en Organización Internacional del Trabajo en  la Asociación de Naciones Unidas de Venezuela.

Es director de VALENTE QUINTANA Consultoría en relaciones laborales, http://www.proteccionaltrabajo.org/ Director de la Asociación Latinoamericana de Protección al Trabajo A.C., editor de http://factorlaboral.blogspot.com , así como articulista de temas laborales para diversas publicaciones.

jueves, 22 de marzo de 2012

EL ABOGADO DE EMPRESA

ARTÍCULO ANTERIORMENTE PUBLICADO EN LA REVISTA "CONSULTORÍA" PARA EL MES DE MARZO

Siendo cierto que el medio jurídico día a día se encuentra en un constante crecimiento por las tan diversas legislaciones, materias y campos de aplicación, es importante comprender que al igual que en otros muchos campos profesionales, la especialización es un tema fundamental para el optimo desempeño de cualquier abogado. El Abogado por su propia naturaleza sin bien es cierto deberá de contar con cierto sentido de justicia, y legalidad, cierto es también que si su vocación va encaminada a la representación, deberá de contar con un amplio sentido de lealtad a sus representados, toda vez que si bien la doctrina filosófica jurídica evoca como principio a la justicia, es importante detenernos a reflexionar y entender que como abogado deberá defender los intereses de su representado dejando la impartición de justicia a los juzgadores.

En esta ocasión y debido a la naturaleza de esta publicación, considero de suma utilidad enfocarnos al Abogado de empresa, y analizar de esta manera el perfil con el que deberá de contar, así como de las habilidades y conocimientos con los que deberá  brindar su asesoraría de una manera integral en las operaciones día a día de una empresa.

Hoy en día, en muchas de las facultades de derecho que circundan a nuestro país se les ha venido dando un enfoque ampliamente empresarial a los estudiantes de esta carrera, y esto con claridad es provocado debido a un presente por completo global empresarial , tanto pequeña y mediana empresa, así como multinacionales hacen imprescindible la presencia de expertos legales, para asesorar acerca de diversos planteamientos jurídicos frente a los que se encuentra una empresa casi de manera sistemática.

Entrando en tema, podemos describir al abogado de empresa como el profesionista experto en temas legales que asistirá a la comunidad empresarial ya sea de manera interna o externa con la asesoría objetiva y oportuna ante los actos y hechos jurídicos en los que se pudiera ver relacionada la empresa, luego entonces deberá de contar con un amplio conocimiento legal acerca de varias áreas jurídicas, sin embargo siendo tan amplias y especificas ciertas materias, funcionara como coordinador entre la empresa y los despachos jurídicos especializados en diversas áreas, como pueden ser laboral, fiscal, penal, y muchas otras, que si bien nuestro abogado de empresa deberá de tener cierto conocimiento en cada una de ellas, cierto es también que no puede ser un experto todólogo, al día de hoy no creo que sea confiable quien se ostente como tal.

El abogado de empresa deberá de hacer cierto énfasis en el estudio y actualización de ciertas legislaciones con las que trabajara día a día de acuerdo a las operaciones de la empresa, entre las que encontramos la Ley General de Sociedades Mercantiles, el Código Fiscal, Ley del ISR, el Código de Comercio, la Ley de Títulos y Operaciones de Crédito, Ley de Propiedad Industrial, e incluso la Ley Federal del Trabajo, y Ley del Seguro Social, después de todo, ¿que empresa no tiene trabajadores?.

Como vemos es importante para cumplir con la tarea de coordinar los despachos jurídicos externos, que tenga además de cierto conocimiento en cada una de las materias más importantes para la operación de la empresa, contar además con una gran capacidad para delegar tareas importantes según la especialidad, sobre todo tratándose de litigio, ya que por lo regular el Abogado de empresa no litiga, sería difícil que además de conocer la parte sustantiva de cada materia, conociera la parte adjetiva, y pudiera litigar hoy un asunto laboral, y el día de mañana un asunto fiscal, obteniendo en ambos resultados favorables, vamos, su especialidad al fin y al cabo es el derecho corporativo,  o derecho de empresa, siendo esta especialidad una amalgama jurídica de diversas materias, cada una acorde solo en relación a lo que hace a las actividades propias de la empresa.
El abogado de empresa tiene entre sus principales obligaciones, la de ser un verdadero experto en due diligence legal, mismo que se define como el conjunto de trabajos de investigación y comprobación de las diferentes áreas de una sociedad  por lo que a sus aspectos legales de refiere en el proceso de evaluación y valoración para la inversión en una empresa, esta cualidad será de suma importancia en cualquier empresa, ya que será el verdadero examen con el que se podrá calificar más objetivamente el desempeño de un abogado de empresa, toda vez que es un análisis minucioso y preciso a cada una de las variantes jurídicas en las que se involucre la empresa, y si el resultado de este análisis nos da por resultado que todo el aspecto legal de una empresa esta en orden, esto nos dirá que el trabajo de nuestro abogado de empresa es efectivo.
En muchas ocasiones el papel del abogado de empresa es mal entendido y en ocasiones incluso desvalorado por colegas del gremio jurídico de otras especialidades, argumentando que el derecho de empresa o corporativo en realidad no es una especialidad, toda vez que no existe una ley o un código corporativo, que el abogado de empresa solo se convierte en el canal de distribución del trabajo entre una empresa y los despachos jurídicos externos, o incluso al decir que abogado que no litiga, no es abogado, sin embargo la importancia del papel del Abogado de empresa desde mi punto de vista, radica principalmente en que tiene una formación netamente preventiva, y tiene la capacidad para detectar cualquier sinnúmero de posibles contingencias legales en un momento apropiado para enfrentarlas con alguna estrategia propuesta por el mismo, o por un especialista externo en alguna materia en especifico, pero siempre en un momento adecuado que nos brindara el tiempo necesario para corregir las inconsistencias legales que pudieran presentarse dentro de la empresa.

Sin pensarlo dos veces es recomendable en cualquier organización contar con asesoría legal permanente, y si la economía de la empresa lo permite, lo mejor será contar con un abogado de empresa en las filas de nuestro personal, preferentemente con vía de comunicación directa a la dirección general de la empresa, esto con el fin de comunicar oportunamente los acontecimientos de orden legal en los que la empresa se vea involucrada o considere que se avecinen, esto con el fin de darle un tratamiento adecuado a cada uno de ellos.


Lic. Valente Quintana Pineda
Consultor en relaciones laborales

Licenciado en derecho por UNITEC, posgrado en derecho del trabajo por la UNAM, con estudios en Organización Internacional del Trabajo por la Asociación de Naciones Unidas de Venezuela, Consultor en relaciones laborales bajo su propia firma http://www.proteccionaltrabajo.org/, así como Director de la Asociación Latinoamericana de Protección al Trabajo A.C., Editor de factorlaboral.blogspot.com, y articulista de temas laborales para diversas publicaciones.

viernes, 2 de marzo de 2012

MI POLITICA; Por Gerardo Quintana

Durante mi niñez, escuche en repetidas ocasiones como los adultos se quejaban de la situación de México, imputando el daño, a una serie de personajes que hasta ese momento me resultaban indiferentes, pues yo estaba concentrado en las maravillosas e increíbles situaciones propias de la más temprana edad, sin embargo, recuerdo vagamente que ellos los llamaban  “políticos” o  “ladrones”.
Conforme fue pasando el tiempo, me hice, gracias al esfuerzo de mi padres, de cierta educación, brindándome mayor placer las disciplinas como la historia, el civismo y desde luego los juegos.
Durante mi primera etapa estudiantil, conocí a los principales personajes que forjaron y dieron identidad a México. Conocer la historia de hombres de la talla de Morelos, Hidalgo, Victoria y Juárez entre otros, me hacia sentir un gran orgullo por nuestros líderes y, a la vez, despreocuparme por saber quién nos gobernaba actualmente, quién nos dirigía, pues conociendo la poca historia que hasta ese momento se me había ofrecido, era fácil pensar que aquel que tenía en esos momentos el poder en sus manos, era un personaje de la talla de aquellos de los hablaban los libros de texto.
Años más tarde, mis preferencias no cambiaron en cuanto a las disciplinas predilectas, ni el valor y admiración que me generaban los antiguos lideres, aunque claro, que ante la mayor visión global que me proporcionaban mayores estudios, se veían estos algunas veces opacados por hombres realmente fuera de serie que no solo habían marcado México, sino el mundo entero, dejando en claro, que la fuerza de un hombre es la fuerza del mundo.
Durante algunos años me olvide un poco del lío aquel de los líderes y me concentre en nada, pasar el rato, ser indiferente a todo y buscar siempre al placer. Poco me duró esto, pues en el país en que vivimos, es muy difícil ignorar lo que pasa el vecino, así que opte por volver a ocuparme de aquellos que detentan el poder y de los que todos hablan. Este rencuentro fue un poco traumante, pues la situación no se parecía a aquella que yo había contemplado durante mis primeros años, y no es que la cosa hubiera cambiado, sino que durante el tiempo de apatía me desprendí de ciertas fantasías que encubría para mi más sano desarrollo en aquella realidad.
Mi primer acercamiento con la política, fue en al año de 1994, tiempo en el que Don Carlos Salinas, dejaba la presidencia, al perecer en calma, sin embargo, tal y como ocurre en los finales, nos remontamos al principio, y así, mis padres recordaban la caída del sistema que había dado la victoria a Salinas en contra de Cárdenas, lo que de inmediato ponía en mente que quien dejaba la silla en ese momento, no había sido realmente elegido por el pueblo.
Así, durante los siguientes seis años, el personaje que comandaba la nación era Zedillo, quien había llegado a la presidencia sin legitimación alguna, al ocupar el puesto del desaparecido Colosio, quien a su vez, había sido asesinado al ritmo de la culebra. Afirman algunos que Colosio fue víctima de Carlitos. Así que en caso de ser esto cierto, la presidencia de Zedillo era una herencia de aquel, aun que no la única, pues también dejó en sus manos aquella devaluación que mi generación recuerda, y nuestros padres sufrieron, de la que, hasta la fecha, no nos hemos recuperado, mas bien considero nos acostumbramos.
Años mas tarde, la llegada de Fox a los Pinos, daba aires de esperanza, pues habíamos logrado derrocar al partido que sin lugar a dudas, tanto daño había hecho a la Nación, claro que no faltaba quien añorando la dictadura, no perdía ocasión para decir: “a mi no culpen yo vote por el PRI”. Y así pasaron seis años, en los que la esperanza se trasformó en vergüenza, pues era claro que este vaquero no llenaba las botas ni ajustaba el sombrero.
Todas las anteriores situaciones, ponían ante mis ojos la sospecha de que aquellos dirigentes, no tenían ninguna intención sobre el progreso del país, sospecha que crecía cada vez que escuchaba sobre el trabajo, o más bien, la falta de este de nuestros legisladores, quienes en verdad en tema de pena y vergüenza, nada le piden a Fox.
Y así, con la realidad ante mi, una vez más salí a votar en 2006, unas elecciones vivas y peleadas. Por un lado, el loco que se decía el caudillo salvador de la patria y, por el otro, aquel que no se cansó de prometer, y que con una campaña en la que nos supieron inculcar el miedo por el primero de estos, me convencieron. Aposte por el panista, quien desde los primeros días de gobierno, desconozco si por iniciativa propia, o por la del vecino del norte, inició una guerra desmedida en contra de los malos, sin tomar en cuenta que estos siempre vivieron en casa.
Mientras tanto, aquel supuesto peligro, daba motivos a su descripción, tomando Reforma por más de un año y dejando claro a todos aquellos afectados por sus tácticas caprichosas, que cabe aclarar, se vieron en las calles, más no en los tribunales, que la campaña en su contra, no era del todo mentira, que los rumores eran ciertos y que en efecto, es un tipo que no reconoce las instituciones y que no puede coexistir con ellas.
Hoy, como en mis primeros años, no me es claro como se referían los adultos a los causantes del daño, “políticos” o “ladrones”, pues la diferencia entres estos dos conceptos, en nuestro país, cada vez es menos visible, ya que todo lo que sabemos de los primeros, es que viven de grandes salario y prestaciones, y durante los periodos de gobierno se olvidan de sus legítimos mandantes, y que cuando se avecinan tiempos electorales, se publicitan con cara de grandes aspiraciones, criticando al semejante (político) y prometiendo con discursos elaborados desde principios del siglo pasado, pidiendo tu voto. Y de esta manera, nos ponen, cada tiempo de elecciones a intentar decidir quién podrá ser aquel que cambie todo aquello de lo que nos quejamos día a día, concluyendo siempre, que no es ninguno de ellos, así que más vale conformarnos con lo menos malo, la fruta menos podrida.
He procurado hacer un análisis minucioso de las actuales ofertas, sin embargo, en este hacer, me he encontrado con ciertas conclusiones del porqué de las actuales condiciones, que son únicamente imputables a mí.
En un inicio creí, y digo creer, por que sin saber confié. Después, sabiendo un poco, elegí, el problema es que mi elección estuvo basada en procurar al mejor, que en realidad era el menos peor, pues siendo honesto, nuca me llenó el ojo. Por último, confiado en mi no mayor conocimiento, aposte por el daño menor, y volví a errar.
Considero que esta serie de errores, encuentra motivo en que siempre compre las intenciones de algún candidato, sin tomar en cuenta que los discursos estaban huecos, que la caja estaba vacía, que me vendía una hermosa envoltura llena de nada, y que su único objetivo, y en esto no hablo únicamente de los presidenciables, sino tal vez con mayor dirección a los legisladores, es mantener el status que les hemos dado, y que por nada del mundo quieren perder, pues detentar el poder y la riqueza, es un platillo al que uno se acostumbra . Entonces, el problema esta en lo que les damos sin reparo y exigencia, pues el único que les puede garantizar la estabilidad o castigar la misma, es el propio partido, por ello, tanto tu como yo, en el actual sistema político no tenemos voz real, pues no importa que tan inconforme te encuentres, pues alguien seguirá ganando, ya sea el menos malo o el menor daño, y alguien seguirá perdiendo, aunque aquí los actores no cambien, siempre tu y yo.
Por eso hoy estoy convencido de que la única manera de combatir lo que los políticos se han creado con nuestra ayuda, al solapar en cada elección su actuar, es por primera vez mostrar esa inconformidad dentro del juego sin jugarlo, es decir, ir y cumplir con un deber ciudadano, pero no votar por ninguno, sino anular tu voto, pues solo de esta manera haremos notar nuestro desprecio al maltrato  y soslayo, y propiciaremos circunstancias imposibles de pasar por alto, aunque sé, que el talento de estos para hacerlo es bastante desarrollado.
En conclusión, necesitamos devolver el mando al pueblo, con mecanismos como el voto blanco, la revocación de mandato, la reelección, etc. Pues solo de esta manera, los gobernados podremos exigir al gobernante, provocando que aquel que detenta el poder, se comprometa no con un color sino con una nación.
 Por Gerardo Quintana