Derecho del trabajo y relaciones laborales

Derecho del trabajo y relaciones laborales

jueves, 28 de julio de 2011

LA FIESTA NO ES PARA FEOS; Por Valente Quintana P.

Hoy hablaremos de uno de los principios mas violados  de la Organización Internacional del Trabajo referente a la no discriminación, mismo que viene en el contenido del convenio número 111 de dicha organización.

La problemática que enfrentamos radica en que las empresas a través de sus departamentos de recursos humanos buscan con mayor frecuencia la integración de su personal basándose más en su apariencia física, que en su capacidad intelectual, y basta con dar un vistazo a los miles de anuncios de periódico o de bolsas de trabajo donde las empresas solicitan a sus candidatos curriculums con fotografía, bajo advertencia que de no añadir la foto no serán contemplados sus curriculums, y no es nueva este tipo de discriminación, creo que toda la vida quien emplea a alguien le da preferencia a alguien de apariencia agradable que a alguien que carece de esa virtud.

Las empresas para solicitar fotografías a sus candidatos se basan muchas veces en la imagen corporativa de la empresa, sin embargo no encontramos empresas feas o bellas, yo en la totalidad de los casos encuentro entre mis clientes empresas poco productivas o muy productivas, diferencia a la que considero se le debería de prestar mayor atención cuando se trata de escoger empleados.

Claro que hay trabajos en los que la apariencia es vital por su naturaleza, como el de modelo o el de edecán, pero son los menos, este articulo va más encaminado a hablar de los trabajos que requieren cierto nivel intelectual y habilidad de decisión basada en conocimiento que ofrecen las empresas dentro de sus corporativos, digamos trabajos de administración u operación de alguna área en especifico del negocio, es por este fenómeno también que con mayor frecuencia recursos humanos es dirigido por el sexo femenino, ya que talvez cierto, los hombres nos dejamos llevar más fácilmente por una bonita apariencia femenina que en muchas ocasiones nos resulta ineficiente, sin embargo, no menos cierto es que si bien, las mujeres encargadas del área de recursos humanos no favorecen tan fácilmente a un elemento por su apariencia, si la llegan a perjudicar por la misma razón, y no exagero, en más de una ocasión me han comentado que la negativa de la contratación de alguna aspirante se debe a su belleza, ya que  seguramente será tonta o si se pasa de lista llegue a aprovecharse de la debilidad de los hombres, y claro, existe la posibilidad, pero no es coherente descartar a una candidata solo por la posibilidad que llegue a existir.

Y bueno, ¿A que nos lleva todo este tema de la belleza corporativa?; A que en muchas ocasionas la belleza prevalezca ante la productividad, y claro que ante la improductividad tendrán que ofrecer otras virtudes a cambio de su permanencia en el puesto de trabajo, abro un paréntesis para aclarar que no estoy generalizando, sino que únicamente estoy hablando de un fenómeno circunstancial que aparece no en pocas ocasiones en varias empresas, y es el acoso sexual al que en ocasiones hombres, pero muchas más mujeres se ven como victimas, y es que como ya mencionamos, ante una cara bonita carente de cualquier ventaja intelectual o cognoscitiva lo único que hace atractiva su permanencia en un empleo son otros factores de índole diversa a la del negocio.

No son pocas las relaciones sentimentales que surgen al interior de pequeñas o grandes empresas, y algunas de ellas se deben a este tipo de circunstancias, nacerán algunos romances, en otras ocasiones serán pactos más viscerales de salario a cambio de sexo, y una relación bien entendida de esta manera no tendrá mayor repercusión que una fuga de capital para el negocio sin el contrapeso productivo que se supone que tenga, sino que el problema más grave viene cuando en este tipo de relaciones surgen problemas o malos entendidos que terminan en denuncias por acoso sexual o incluso violación, mismos que terminan a final de cuentas como estadística, y en un jugoso arreglo monetario. Ya en este punto es fácil advertir que nos encontramos frente a una verdadera “prostitución corporativa”, es crudo pero es real, y lo podemos encontrar en cualquier complejo de oficinas.

El problema más lamentable al que nos enfrentamos es una terrible discriminación cuando hay hombres o mujeres con verdadero talento, pero que su apariencia no es acorde a una imagen corporativa, por lo que pierden en automático la posibilidad de trabajar en ciertas empresas y no les queda más que una difícil búsqueda de trabajo o engrosar la estadística de desempleo, talvez  trabajar para el estado, o tal vez mejor, ser una fuga de talento de la que sacara provecho algún país vecino, pero lo que es una lamentable realidad, es que no tienen la misma posibilidad de competir para cubrir las vacantes laborales más atractivas en empresas más preocupadas por su identidad corporativa que en atraer verdadero talento.


Lic. Valente Quintana P.
Consultor en relaciones laborales




No hay comentarios:

Publicar un comentario